"El arma más poderosa en manos del opresor  es la mente del oprimido".

Steve Biko.

 

"Esta es una lección de la historia.

¿Aprenderemos de ella o la repetiremos?"

Mumia Abu Jamal

 

Millones de mujeres y hombres descendientes de africanos viven en Colombia en condiciones que son el resultado de la esclavización a la que los africanos y sus descendientes fueron  sometidos como producto de uno de los crímenes más atroces que se han cometido a lo largo de la historia de la humanidad: la trata transatlántica de esclavos.

 

En Colombia los afro descendientes hemos aportado todas nuestras capacidades y empeño para la construcción de una nación que respete la diversidad. Varias de nuestras organizaciones trabajaron durante la Asamblea Nacional Constituyente, a inicios de la década del 90 del siglo pasado, y logramos que la Constitución Política Nacional, en  su articulo transitorio 55, reconociera algunos de nuestros derechos al territorio, identidad, participación y desarrollo económico. En la Ley 70 de 1993 y sus decretos reglamentarios generamos y desarrollamos algunos mecanismos para su implementación. En cumplimiento de esta Ley las organizaciones afro colombianas logramos la titulación colectiva de mas de 5 millones de hectáreas, básicamente en el pacifico, la formulación de dos planes nacionales de desarrollo que no se implementaron por falta de voluntad política y de recursos estatales, la formulación y fortalecimiento de experiencia de etnoeducación en distintas regiones del país,  y la constitución de consejos comunitarios, organizaciones y redes, que tienen como finalidad la defensa de estos derechos.

 

Además del Racismo Estructural y las consecuencias de la esclavización en los últimos años los afro colombianos y sus organizaciones sufren los efectos desproporcionados del conflicto armado que vive el país y que se expresan en el desplazamiento forzado interno, los asesinatos selectivos, las masacres, desapariciones forzadas, controles a la movilidad, restricciones a la movilización de medicamentos, alimentos y combustibles, amenazas y señalamientos y el emplazamiento de miles de pobladores. A lo anterior se suma la impunidad representada en el poco avance de las investigaciones penales y disciplinarias por todos los hechos de violación a los derechos de nuestras comunidades y las graves infracciones al derecho internacional humanitario que se cometieron en contra de ellas por los actores armados, incluso por la fuerza pública. Frente a todas estas situaciones las comunidades, organizaciones y líderes afro colombianos hemos desarrollado estrategias y acciones de visibilidad, denuncia y resistencia a la guerra.

 

La reglamentación del artículo 176 de la Constitución Política, permitió que las comunidades negras, tuvieran dos representantes por circunscripción especial en la Cámara. La dispersión de nuestras organizaciones y la falta de garantías para que las mismas puedan participar en el ejercicio político, permitieron que la representación fuera ganada por connotados deportistas sin ninguna vinculación  con el movimiento ni las luchas de las comunidades.  Es triste reconocerlo pero estos espacios hasta ahora no han contribuido de manera significativa a visibilizar la situación de nuestras comunidades ni al fortalecimiento de las estrategias para la defensa e implementación de nuestros derechos.

 

En las elecciones para Congreso de la República del 2006, se elegirán nuevamente los representantes de comunidades negras a la Cámara por Circunscripción Especial. Para las organizaciones afro colombianas es un objetivo central el recuperar para sí, por lo menos, una de las dos curules existentes. Y el único camino posible para lograrlo es marcar la diferencia frente a la actual representación de comunidades negras en la Cámara de Representantes y a muchos de los posibles candidatos que presentarán sus nombres para ser elegidos, lo que implica, para no crear ilusionismos, hacer una  campaña, que recalque  la necesidad de  defender  y materializar los derechos de nuestras comunidades y de contribuir desde nuestro propio punto de vista al debate y solución de los problemas del país.

 

Sabemos que la comunidad negra es uno de los grupos humanos más vulnerables y vulnerados en términos de sus derechos civiles y políticos, pero también económicos, sociales y culturales y que se requiere, por lo tanto, de voces fuertes, conocedoras de su realidad y que hagan además visibles los impactos del neoliberalismo, la implementación del plan Colombia y la política de seguridad democrática en las comunidades y que, en consecuencia, aboguen por

la salida negociada al conflicto social y armado que vive el país, la defensa de lo público, la adopción de medidas que mas allá del simple reconocimiento permitan la igualdad real y material de los afro colombianos y de todos los sectores sociales excluidos en el país.

 

Recuperar una de esas curules y ponerla al servicio de las comunidades negras y del conjunto de los movimientos sociales, sus derechos e intereses es una tarea difícil, por ello proponemos a las comunidades afro colombianas, sus organizaciones y líderes, a los organizaciones, sectores sociales y personas amigas de nuestra lucha y al conjunto del país, el nombre de Carlos Alfonso Rosero, uno de los mas importantes y destacados dirigentes afro colombianos, un luchador por los derechos de nuestras comunidades a la diferencia, igualdad y no discriminación, en el país y el continente, como candidato a la Cámara de Representantes por la Circunscripción Especial para Comunidades Negras.

 

Llamamos al conjunto del movimiento social afro colombiano a que cerremos filas para conseguir este objetivo y  materializar nuestro derecho a la participación cualificada. Invitamos igualmente a las organizaciones sociales, personas amigas y solidarias a que nos respalden en este propósito para beneficio de nuestras comunidades y del conjunto de la sociedad Colombiana.

 

De ustedes en el espíritu de nuestros ancestros,

 

NASA Mandinga, Líder Consejos Comunitario del Río Yurumangui, Buenaventura; José Luís Rengifo, Movimiento Cultural Sinecio Mina, Puerto Tejada; Lidoro Hurtado, Líder Consejo Comunitario Bajo Mira y Frontera, Tumaco; Clemencia Carabalí Rodallega, Lidereza Asociación de Mujeres del municipio de Buenos Aires; Julia Eva Cogollo. Trabajadora Comunitaria, Cali; Silvano Caicedo Girón, Líder Consejo Comunitario Río Anchicayá, Buenaventura; Julio Cesar González, Líder Consejo Comunitario Bajo Calima, Buenaventura; Daniel Garcés Carabalí, Líder Juvenil, Corporación Ancestros, Popayán; Javier Alberto Pardo Cassiani, Trabajador Comunitario del Cesar; Jesús Pérez Palomino, Corporación Festival de Tambores de Palenque Jairo  Castillo, Trabajador Comunitario, Bogotá; Hernán Cortes Arboleda, Líder Afrocolombiano, Bogotá; Jhon Antón Sánchez, Antropólogo, Líder Afrocolombiano, Quito.

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