En un acto solemne y cargado de espiritualidad realizado en el Teatro Álvaro Carrillo de esta ciudad, la 1ª. Cumbre de Mujeres Indígenas de las Américas abrió esta noche.

 

 

Presidieron la ceremonia el gobernador de Oaxaca, José Murat; la encargada de la Oficina Presidencial para la Atención de los Pueblos Indígenas, Xóchitl Gálvez; la Premio Nobel de la Paz, Rigoberta Menchú Tum; el vicepresidente del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Dennis Flannery; la Directora General del Fondo de Naciobnes Unidas para la Mujer (UNIFEM), Noeleen Heyzer, y el presidente del Grupo de Trabajo de las Naciones Unidas sobre Poblaciones Indígenas, Miguel Alfonso Martínez.

 

 

Asimismo, asistieron a la ceremonia inaugural las representantes de la Iniciativa Indígena por la Paz (IIPP), Myrna Cunningham; del Enlace Continental de Mujeres Indígenas (ECMI), Tarcila Rivera; del Foro Internacional de Mujeres Indígenas (FIMI), Lea MacKenzie; y la directora del Instituto de la Mujer Oaxaqueña (IMO), Norma Reyes Terán.

 

 

En un discurso cargado de emoción y que acaparó una cascada de aplausos, Rigoberta Menchú Tum destacó que “esta Cumbre no es sólo para intercambiar experiencias, sino para interpelar a la sociedad en general, a las instituciones del poder”.

 

 

Destacando los logros alcanzados por los pueblos indígenas en los últimos 20 años, en especial por las mujeres indígenas, la Premio Nobel recordó que los indígenas “no hemos estado solos, pero pocos han sido nuestros aliados”.

 

 

A su turno, Noeleen Heyzer, directora general de UNIFEM, sostuvo que “con la globalización se empeora la situación doméstica indígena, en la medida que los territorios indígenas dejan de gozar de una legislación especial y se permite su fraccionamiento y venta. Las comunidades indígenas confieren iguales derechos de uso de las tierras a hombres y mujeres, pero en la medida en que incrementan los derechos de patrimonios familiares e individuales, que son libres de venderlos a quien ofrece más paga, las mujeres pueden acabar con las manos vacías”.

 

 

La Cumbre, cuya apertura se dio en el día de la sinceridad y la honestidad, de los abuelos y abuelas, acorde con el calendario maya, reúne a unas 400 delegadas de 24 países americanos y observadoras de Europa, África y Oceanía, y se prolongará hasta el 4 de diciembre. Convocan a la actividad, cuyo lema es “Mujeres indígenas desafiando el futuro”, la IIPP, el ECMI, el FIMI y la Fundación Rigoberta Menchú Tum, en cuyas manos ha caído la responsabilidad de la Secretaría General.

 

 

En otra parte de la ceremonia inaugural, Myrna Cunningham, de la IIPP, subrayó que, como mujeres, se trata de la primera oportunidad dejada por la experiencia y la opción de construir un mundo mejor para hijos y nietos.

 

 

A su turno, el vicepresidente del BID, Dennis Flannery, subrayó que la presencia de la institución en la Cumbre, inaugurada por el gobernador José Murat, refleja su compromiso con el desarrollo de las mujeres y su convencimiento de que la inversión en la mujer es fundamental para lograr avances.

 

 

Para Miguel Alfonso Martínez, presidente del Grupo de Trabajo de Naciones Unidas sobre Pueblos Indígenas, la coyuntura implica reuniones de este tipo y planes de acción. “Lo que no hagan los indígenas por ellos, no lo hará nadie por ellos”, enfatizó.

 

 

Finalmente, Xóchitl Gálvez, en representación del presidente Vicente Fox, recordó que, en México, los indígenas son campesinos no reconocidos como productores,

 

 

Temas como educación, espiritualidad y cultura, fortalecimiento del liderazgo y participación política, globalización y economía forman parte del temario de esta histórica actividad.

“NO HEMOS ESTADO SOLOS, PERO POCOS HAN SIDO NUESTROS ALIADOS”: RIGOBERTA MENCHU TUM "

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