“Nos manifestamos en contra de la privatización del agua y de su acceso. Si el agua es vida, cualquier privatización de ella significa privatizar el derecho a la vida. Rechazamos que el agua sea considerada como una mercancía en beneficio sólo para algunas transnacionales”, esa es una de las principales demandas de la Unión Nacional de Organizaciones Regionales Campesinas Autónomas (UNORCA) frente al Foro Mundial del Agua, que se realizara en México en el mes de marzo. La UNORCA presenta en esta declaración alternativas para el uso sostenible y humano del vital líquido, frente a las políticas de mercantilización de este recurso.

 

Declaración en defensa de la vida y del agua (UNORCA)

México. Marzo 20 de 2006.

 

La Unión Nacional de Organizaciones Regionales Campesinas Autónomas (UNORCA) frente al Foro Mundial del Agua, en este ambiente de discusión que se vive en nuestro país, expresamos nuestra posición sobre el agua y la vida, insistiendo que es el punto de vista de la comunidades rurales, indígenas y campesinas, de quienes hemos resguardado, protegido y preservado este recurso durante miles de años, exigimos se escuche la voz de quienes cuidamos el agua y de quienes padecemos la escasez de este líquido, o bien de los que resultamos afectados por los efectos climatológicos como el Stan o el Wilma, provocados por el cambio climático y el calentamiento global. El Foro mundial del Agua es en pocas palabras una instancia excluyente de las comunidades rurales.


Para nosotros el agua pertenece a la tierra, según la Constitución Mexicana el agua pertenece a la nación, es decir a todos los mexicanos, por lo que no podemos permitir que nadie se apropie de ella y mucho menos que se privatice su acceso, para beneficio de unas cuantas empresas transnacionales o empresarios. El agua como un derecho humano esencial, no debe considerarse como una mercancía ni ofrecerse al mejor postor.


Tenemos una profunda preocupación por la situación que enfrenta este recurso, donde 11 millones de mexicanos carecen del servicio de agua potable. En el país el 70% de los mantos acuíferos y caudales presentan algún tipo de contaminación. En los últimos 30 años la infraestructura hidroagrícola no ha crecido, se mantiene en 6 millones de hectáreas de riego que están en mal estado. El gobierno federal redujo el presupuesto en este concepto en un 43% para el 2006.


Nuestra posición y propuesta es la siguiente:

 

Por que el agua sea considerada como un derecho humano y público, bajo la responsabilidad y obligación de los gobiernos para proveerla. El agua es un ingrediente básico de la vida humana, por lo tanto es un bien y un derecho publico de acceso universal. Como derecho humano todas las personas deben tener agua suficiente, segura y de calidad para uso personal y doméstico, disponer además en forma sustentable de este recurso para que pueda ser disfrutado por las generaciones presentes y futuras.

 

Nos manifestamos en contra de la privatización del agua y de su acceso. Si el agua es vida, cualquier privatización de ella significa privatizar el derecho a la vida. Rechazamos que el agua sea considerada como una mercancía en beneficio sólo para algunas transnacionales.


Demandamos que los gobiernos establezcan políticas públicas que garanticen la conservación de los recursos naturales que genera el agua.


Por que la sociedad se responsabilice de construir una nueva cultura del uso del agua, basada en la concientización, educación y responsabilidad civil. Reconocemos que las mujeres han jugado y jugarán un papel fundamental en la gestión y el manejo del agua.


Por el derecho al agua como un derecho campesino, como factor fundamental para llevar a cabo la Soberanía Alimentaria. Por el respaldo a la agricultura orgánica y a la producción sustentable de alimentos. Por que el agua salga de los acuerdos de la Organización Mundial del Comercio.


Evitemos la contaminación y la depredación del agua. Apoyamos los trabajos del Tribunal Latinoamericano del Agua, sobre todo en lo relativo a la contaminación generada por PEMEX, CFE, y se castiguen las omisiones en que ha incurrido la SEMARNAT.


Garantizar el acceso al agua por parte de los pueblos del mundo, para que cuenten con la infraestructura necesaria para tener una distribución justa y equitativa.


Hacer que la defensa del derecho de los pueblos y los habitantes de México por acceder al agua, sea un factor fundamental para avanzar en la democratización de la sociedad, en el combate a la pobreza, para evitar la discriminación y lograr un mundo más humanizado.

 

No aceptamos que se construyan guerras para ganar el acceso y uso del agua, trabajemos organizadamente por la paz que obligue a los gobiernos a someter a las empresas transnacionales que quieren apoderarse del vital líquido.


Reclamamos un uso sustentable de nuestros recursos, y nuestro derecho a disponer de la infraestructura necesaria para producir, por la democratización de los programas como Alianza para el Campo y políticas públicas más incluyentes. Rechazamos la actual Ley de Aguas Nacionales.

 

Resolutivos del Foro Internacional Campesino en Defensa del Agua y por la Vida. 

 
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