El Convenio sobre la Diversidad Biológica (CBD) es uno de los mayores procesos intergubernamentales existentes y el mismo reconoce que las comunidades indígenas y locales dependen de la diversidad biológica y que éstas tienen un rol peculiar en la conservación de la vida sobre la tierra.

La celebración anual del Día Internacional de los Pueblos Indígenas del Mundo, se recuerda cada 9 de agosto, oportunidad que es propicia para evaluar los pasos de la comunidad internacional en el proceso hacia el efectivo reconocimiento de los pueblos indígenas y el disfrute de sus derechos, y hacia una mayor comprensión de la íntima relación que existe entre diversidad biológica y cultura así como el rol que juegan las lenguas indígenas.

Es importante mencionar que el proyecto Estrategia Nacional y Plan de Acción para la Conservación de la Biodiversidad (ENPAB), que es una iniciativa liderada por la Secretaría del Ambiente , con el apoyo del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD)
y del Fondo para el Medio Ambiente (FMAM).

En este sentido, es importante destacar que el Componente 1 del proyecto ENPAB se centra en la evaluación de necesidades de fortalecimiento de las capacidades existentes (tanto en recursos humanos y de infraestructura) en cuatro áreas prioritarias seleccionadas para el país en base a las prioridades de conservación del Fondo para el Medio ambiente Mundial (GEF). Entre esas áreas se destaca la conservación y mantenimiento de conocimientos, innovaciones prácticas relativos a la diversidad biológica de las comunidades indígenas que entrañan modos de vida tradicionales.

El Convenio sobre la Diversidad Biológica (CBD) es uno de los mayores procesos intergubernamentales existentes y el mismo reconoce que las comunidades indígenas y locales dependen de la diversidad biológica y que éstas tienen un rol peculiar en la conservación de la vida sobre la tierra. Este reconocimiento es consagrado tanto en el preámbulo del texto del Convenio como en sus previsiones claves.

Es por ello que el Artículo 8, inciso j, del Convenio sobre la Diversidad Biológica , del cual Paraguay es suscriptor, hace un llamado a las Partes a respetar, preservar y mantener los conocimientos, innovaciones y prácticas de las comunidades indígenas y locales que son pertinentes para la conservación de la diversidad biológica, a promover sus más amplias aplicaciones con aprobar a los portadores de esos conocimientos y a alentar la participación equitativa en los beneficios que surjan de la utilización de al diversidad biológica.

“Durante milenios, los pueblos indígenas han manejado sus tierras y aguas tradicionales y la diversidad de vida que estás contiene y a ellos se les debe otorgar el poder que continúen haciéndolo si queremos alcanzar nuestras metas mutuas de conservación de la diversidad biológica, utilización sostenible de sus componentes y participación equitativa en los beneficios que surjan de su utilización”, dijo el doctor Ahmed Djoghlaf, Secretario Ejecutivo del Convenio sobre la Diversidad Biológica.

El mismo señaló además que las Partes del Convenio han dado pasos alentadores para responder a las necesidades y aspiraciones de los pueblos indígenas del mundo y para ampliar su participación en los procesos políticos y el diálogo en los asuntos concernientes a los mismos, incluido mediante el establecimiento de un fondo voluntario para apoyar la participación de los indígenas en las reuniones del Convenio y a través de al ampliación de la participación de los mismos en los procedimientos del Grupo de Trabajo sobre Acceso y participación en los Beneficios así como en otros órganos.

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