La muerte del niño Wilder Fabián Hurtado Yule, por una granada de mortero lanzada desde el batallón Pichincha del Ejército Nacional, rebasó la paciencia de los indígenas de los resguardos de Jambaló, Toribio y norte del Cauca. Hoy la comunidad de Toribio inició el desalojo de las trincheras de la policía ubicadas en las vías públicas y de las casas, municipal y de cultura; al cierre de esta edición los indígenas habían levantado 6 de las 8 garitas. En Jambaló el plazo para la reubicación de la policía se amplió hasta el viernes 29 de septiembre a las 2:00 p.m. Sin embargo, para ello el acalde de este municipio, Antonio Cueita, tendrá que trasladarse a veredas aledañas pues la fuerza pública ocupará la actual sede de la alcaldía hasta que se construya la estación de policía.

El pasado 21 de septiembre el tribunal indígena Nasa Ûus Yutx Pehnxi responsabilizó a las tropas del batallón Pichincha y la Tercera División del Ejército Nacional de autores materiales e intelectuales de la muerte de Wilder Hurtado y las heridas de los comuneros Bautista Yule y Robinsón Ulluné; en el mismo fallo resolvió la desmilitarización de sus comunidades.

“Los pueblos indígenas del Norte del Cauca no permitiremos la presencia en nuestro territorio de las fuerzas de seguridad del estado: fuerzas militares, Policía, Fiscalía, DAS, SIJIN  y demás. Como un primer paso para el desalojo del territorio, la Policía Nacional deberá devolver los salones comunales, despejar las vías y levantar las garitas que se encuentran en medio de las viviendas de los cascos urbanos de Toribío y Jambaló en un plazo de 71 horas.  Deberán reubicarse en los espacios que han definido las autoridades de ambos territorios.  En caso de que la Policía no cumpla con lo acá expresado, todos los resguardos indígenas del Norte del Cauca deberán congregarse en Jambaló para determinar las acciones pertinentes”.

De igual forma exigieron a la guerrilla de las FARC (Fuerza Armadas Revolucionarias de Colombia), el desmonte de las estructuras que operan en sus resguardos. “Los pueblos indígenas tampoco permitiremos la presencia de los actores ilegales del conflicto armado en nuestros territorios”.

Se extiende el plazo en Jambaló

Antonio Cueita, alcalde del municipio de Jambaló solicitó a las autoridades indígenas que ampliaran a tres meses el plazo para reubicar la estación de la policía, “basando su petición en que no hay instalaciones apropiadas y adecuadas para la inmediata reubicación del personal de la policía siendo por orden presidencial la ubicación de la policía en Jambaló, poniendo en riesgo a sus propios agentes y también a la población civil”. Ante la prorroga, el tribunal extendió el plazo hasta el próximo viernes 29 de septiembre a las 2:00 p.m.

Una vez proferido el fallo, el comandante de la policía de Jambaló, Gustavo Moreno, inició el levantamiento de las trincheras ubicadas en el casco urbano de este municipio. Las autoridades indígenas reconocieron este primer paso en la desmilitarización del territorio, pero consideran que faltó voluntad para acelerar el proceso. Se espera que para el viernes, la policía se reubique en un solo lugar. Sin embargo, esta solución implicó el traslado del alcalde y todo su equipo a otras instalaciones en algunas de las veredas cercanas como La Laguna o Zumbico.

El trasteo de la alcaldía obedeció a una medida de seguridad. Así lo expresó a Actualidad Étnica Antonio Cueita, alcalde de Jambaló. “El viernes, más de 1.000 indígenas se recurran a las vías de hecho, decidí dejar las instalaciones de la alcaldía para que fuerza pública se ubique allí mientras se construye la estación de policía”.

No obstante la solución está lejos de ser temporal. Se calcula que entre la entrega del lote y la construcción de la estación de policía transcurrirá por lo menos un año, a pesar de que el consejo municipal aprobó desde meses atrás esta iniciativa.

“Me han dejado sólo”, aseguró Cueita, ante el silencio del gobierno departamental y nacional frente a la situación por la que atraviesa su municipio. “He tratado en vano comunicarme con el gobernador del Cauca para ponerlo al tanto de mi decisión, y ni siquiera me pasa al teléfono. En vista de eso me resolví entregar la sede de la alcaldía y evitar así más problemas. Estoy dispuesto a asumir las consecuencias y los riesgos que esto implica”.

Desalojo de zonas comunitarias en Toribio

Por su parte, el cabildo gobernador del resguardo de Toribio, José Omar Vitonás, informó que de forma pacífica los indígenas desalojaron las trincheras de la policía ubicadas en las vías públicas y de las casas, municipal y de cultura. Al cierre de esta edición el gobernador indígena sostuvo que se vieron obligados a tomar las vías de hecho, porque al día de hoy no se habían cumplido los compromisos por parte de las autoridades civiles.

Los indígenas recibieron una llamada del comandante de la policía del Cauca, solicitándoles que detuvieran el desalojo, pero decidieron continuar con la acción pues este era un fallo que debía cumplirse. Sin embargo, explicó Vitonás el objetivo de la comunidad no es que la policía se retire por completo de su territorio, sino que permanezca ubicada en un sólo lugar, en donde no pongan en peligro a la población civil. “La policía de Toribio tienen un bunker con todas las medidas de seguridad, a las orillas del río. Lo que estamos pidiendo es que no ubiquen trincheras en medio de la comunidad”.

La comunidad, que se encuentra en Asamblea Permanente planea reunirse mañana con el comandante de la policía para que se discutan éste y otras temas que tienen que ver con la autonomía de los pueblos, sostuvo José Omar Vitonás.

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