Diecisiete niños indígenas guaraníes muertos en dos meses a causa de la neumonía y desnutrición. Según informaciones de la Red Latina Sin Fronteras la Dirección de Asuntos Guaraníes atribuye las muertes a las fallas del Estado. Persiste la polémica entre la Dirección de Asuntos Guaraníes y el Programa de Salud Indígena dependiente del Ministerio de Salud Pública de Misiones por el compromiso de ambos organismos en atender a los pueblos originarios que se hallan en territorio provincial. Las muertes continúan, a pesar que a principios del año el Programa Salud Indígena recibió más fondos para su ejecución.

"Esto es responsabilidad compartida con todas las instituciones del Estado, cada muerte muestra a las claras que hay problemas en la contención y prevención. Cada muerte de un niño mbyá es una situación gravísima para el Estado, porque algo sucedió, algo falló en las políticas de gobierno. No hay que buscar justificativos, la muerte se dio en un niño que tenía una enfermedad que se podría haber evitado", dijo Arnulfo Verón, director de Asuntos Guaraníes. El último fallecimiento registrado fue en la comunidad Leoni Poty, en el municipio de Puerto Leoni, y se trató de un mbya de siete meses.

Para los indígenas las muertes se agravan todavía más teniendo en cuenta que esas dolencias pueden ser tratadas evitando consecuencias fatales. Además actualmente hay 13 niños internados en diferentes hospitales de la provincia (Posadas, Oberá, San Vicente, Puerto Rico) por neumonía o bajo peso y otros tres adultos, de los cuales dos tienen síntomas de tuberculosis. El caso de los hermanitos Julián y Agustín Acuña marcó el inicio de un ciclo inédito de muertes evitables.

Hace tiempo se conformó un equipo multidisciplinario con técnicos de Salud Pública, Asuntos Guaraníes, Ecología, Policía y Gendarmería, para combatir la problemática, pero no lograron frenar la fatalidad. El Programa de Apoyo Nacional de Acciones Humanitarias para las Poblaciones Indígenas tiene la misión de capacitar a los agentes sanitarios para que atiendan a una determinada población. La idea es que el promotor se convierta en el nexo directo entre los mbyá y el sistema de salud.

El año pasado, un informe oficial realizado a nivel nacional había advertido que el 57% de los niños aborígenes de Misiones padecían graves problemas de alimentación. Además, de las 75 comunidades, el 40% no está documentado, el 60% es analfabeto y de los casos mal alimentados, el 43% padece desnutrición crónica.

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