Por, WILIFRIDO PALACIOS CORDOBA.

La reciente hazaña deportiva de la selección Colombia en el pasado mundial de fútbol en Brasil, es una epopeya gratamente disfrutada, acompañada y vivida por la gran mayoría de los colombianos en todos los rincones del país y del mundo. Constituye un rayo de esperanza, de entereza, de honestidad, de visión de país,  de visión de grupo, de gallardía, y voluntad de lucha hasta el último minuto, dejando el pellejo en la confrontación con los mejores futbolistas del mundo. Esa página gloriosa escrita por esos súper atletas, fue en palabras de algún comentarista deportivo, un tremendo mundial, un mundialazo.

 La trayectoria temporal de esa epopeya deportiva, coincidió con esa la gran batalla política por la que atravesó el país, la batalla electoral por la Presidencia de la República para elegir un ganador, un líder y seleccionador nacional de la titular por la democracia colombiana, para ser los representantes de los electores colombianos en la definición de los destinos del país. Luego del fragor de la batalla electoral, de los ires y venire, dires y diretes, la población colombiana decidió: Juan Manuel Santos fue reelegido como Presidente de Colombia. Mientras tanto, la otra batalla deportiva continuó… y el “nuevo re-ungido Presidente”, nuestro Pekerman, ese seleccionador nacional de la política, se sigue poniendo la camiseta de la selección Colombia, viaja a acompañar al equipo, se toma foto con los jugadores todavía jadeantes, llama a las mamás, novias, esposas, hijos, abuelos de las estrellas del equipo, envía saludos y felicitaciones a toda la familia extensa, a los paisanos, posa con la camiseta en diversos escenarios pre y postelectorales, henchido el pecho de orgullo patrio, succiona como un remolino la buena vibra del entorno de la selección para darse una brisita, un aire de optimismo y proyecta “imagen” de equidad, diversidad y pluralismo pre-electoral hacia la nación colombiana, vitorea en los medios de comunicación, envía mensajes de unidad, de motivación al alma colectiva, de patriotismo para que los jugadores mantengan el espíritu de país y la integración de grupo que no les permita vulnerabilidades ante sus rivales. Decía algún slogan publicitario: “Aquí no viaja un equipo va todo un país”


En la batalla deportiva, el seleccionador escoge sus mejores opciones dentro de las de opciones de jugadores vinculados a equipos de las mejores ligas del mundo, siendo algunos de ellos goleadores y destacados atletas de aquellas ligas allende nuestras fronteras. Hecha la selección, resulta inevitable notar la diferencia. Esos muchachos de procedencia humilde que utilizaron el fútbol y su talento para descollar deportivamente y salir de la pobreza por sus propios méritos  y que ahora se hacen merecedores de ese llamado son en su mayoría negros, si… en su mayoría son negros….afrodescendientes, incluyendo por supuesto al gran ausente de esta gran batalla final, el Gran Falcao Garcia quien se quedó, no con los crespos hechos, sino con el alicer hecho.


Llego el momento fatídico, bye, bye Brasil, fuimos eliminados en cuartos de final, las lágrimas fueron inevitables y rodaron por los rostros del país, al ver los muchachos desconsolados en lágrimas tras ser eliminados por el anfitrión. Ya la creíamos, ya la sonábamos y no obstante ser eliminados por esos azares del fútbol, sabíamos que no éramos menos y que tenemos madera de campeones, todo el país compartió este sentimiento y rindió su tributo de admiración, agradecimiento a Pekerman y sobre todo a los jugadores por esa memorable gesta en nombre de la nación.


Ahora en la batalla política en nombre de la nación, en esta gesta electoral,  democráticamente es “seleccionada” por los colombianos, la opción de continuidad de la política de acercamiento  y negociación con las Farc. En nombre del propósito superior de la paz es re-elegido Juan Manuel Santos, en una elección en la que nítidamente, la Costa Caribe y Pacifica votaron mayoritariamente por la Juan Manuel Santos.


No nos digamos mentiras, seamos claros, el país paisa y montañero, voto en contra de Santos. La ciudadanía afro en los grandes centros urbanos y en las dos costas voto “nítido” por Santos. Nos tragamos el Sapo de reelegir a Santos y delegarle la representación de los intereses de esta nueva selección para evitar un segundo regreso de Uribe en cuerpo ajeno y con toda la saga de lastres acompañantes bien conocidos por el país y el mundo.


Viene ahora la segunda fase, la conformación de la selección Colombia de Santos para la dirección del país, la titular de los que dirigen las locomotoras del desarrollo del país. El seleccionado democráticamente por los  ciudadanos colombianos de todos los colores  y procedencias, pero que ganó nítidamente, repito entre los negros quienes fueron factor clave de su re-elección. Con estos resultados electorales como telón de fondo, el alias “Juanpa” presenta  en sociedad el pasado 16 de Agosto, en esta segunda tiempo de gobierno, su “selección”.


Es inevitable quedar estupefacto al ver la foto de los invitados a ser parte del Gabinete Santos, El Tiempo subtítulo: “En la nueva cúpula gubernamental quedó reflejado el esfuerzo de los sectores políticos que trabajaron por la reelección del Presidente”


En este sentido, cabe la pregunta? ¿Manejan votos de la comunidad negra los sectores políticos que trabajaron por la reelección del Presidente? Dónde están los negros del Atlántico, Bolívar, Cartagena, Buenaventura, Choco, Tumaco, Guapi, Cali, el Urabá, en general de las dos costas y de las grandes ciudades del país que cerraron filas en torno a “Juanpa”?


Si, el mismo “Juanpa” que hizo campana con la camiseta de la selección Colombia y se tomaba fotos con ellos y que robaba pantalla en los partidos a lado de los negros de la selección Colombia.


Esta selección presentada en sociedad, proyecta una “imagen europea absoluta”, así como un roscograma nauseabundo, que contrasta, de manera nítida, con la imagen y todos los valores representados por la selección colombiana de fútbol. Esto nos lleva a preguntarnos quién  es responsable de esta divergencia?


En el lado de la selección Colombia de fútbol se trajo un técnico extranjero para reducir a sus “justas proporciones” la rosca, el favoritismo y la corrupción en el proceso de configuración de la selección que asegurara el máximo aprovechamiento del potencial del fútbol colombiano con miras al mundial de Brasil 2014.


Sin embargo, en el lado de la selección política nacional, ¿Juanpa?,  ¿los partidos políticos? ¿ la unidad nacional? Conforman una selección Colombia para el gabinete de “no negros”

Esto nos lleva a preguntarnos ¿qué tan nacional es la unidad nacional? Y más allá, ¿qué coherencia hay con el discurso de presentación social del presente “gabinete”: “la paz, la equidad y la educación”?  ¿Para qué?: ¿Para la Paz?, ¿Para la Equidad?: ¿En serio?


En posteriores columnas examinaremos con más en detalle la realidad y pertinencia política de cada uno de estos pilares del discurso del elegido seleccionador.

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