La Autoridad Nacional de Gobierno Indígena de Colombia, ONIC, y la Unidad Indígena del Pueblo Awá, UNIPA, ponemos en conocimiento de la opinión pública nacional e internacional que la Minga Humanitaria por la Vida y la Dignidad del Pueblo Indígena Awá cumplió su objetivo inicial, respondiendo a la dignidad de los pueblos indígenas en su defensa por la vida, la autonomía y el esclarecimiento de la verdad.

 

Territorio ancestral Awá, Jueves 2 de abril del 2009.

Autoridad Nacional De Gobierno Onic
Unidad Indígena Del Pueblo Awá -Unipa

En total fueron encontrados ocho cadáveres de hermanos Awá; cinco correspondientes a la reciente masacre de febrero cometida por la guerrilla de las Farc y tres a la masacre de septiembre de 2008 cometida por el mismo grupo armado.

Los primeros tres cuerpos fueron encontrados en la Vereda Palicito y corresponden a los cuerpos de Orlando Taicús, James Taicús y Hugo Taicús, los dos últimos hijos de Orlando, quienes fueron asesinados por las FARC, en septiembre del año 2008.

En la quebrada El Hojal, comunidad El Bravo fueron encontrados los cadáveres de cinco compañeros Awá, Robinsón Cuasaluzán, Blanca Patricia Guanga, una pareja de esposos, Omaira García Nastacuás compañera de Jaime Cuasaluzán, quien aun permanece desaparecido, Oscar Nastacuas y el cuerpo de un hombre del cual aún no se tienen datos de su identidad. Las mujeres estaban embarazadas con siete y ocho meses de gestación cada una.

Sabemos que cuando un indígena Awá llora es porque su angustia es grande y durante el desarrollo de la Minga Humanitaria pudimos recoger varios testimonios dolorosos y desgarradores.

La historia de vida de los padres de uno de los hermanos asesinados en septiembre da cuenta de ello. Ellos viven con los dos huérfanos que dejó el padre asesinado, atraviesan una crisis humanitaria muy dolorosa; ninguno de los dos puede trabajar por su avanzada edad y las enfermedades que les aquejan, y por si fuera poco la cosecha que tenían fue fumigada -destruida- con glifosato en el marco del Plan Colombia que adelanta el actual gobierno.

La Minga pudo constatar que las comunidades que viven en la zona permanecen confinadas en sus casas por temor a los enfrentamientos entre actores armados de la guerra y por temor a ser señalados como colaboradores de una u otra parte. Encontramos familias aterrorizadas, temen correr la misma suerte de sus compañeros asesinados con sevicia por parte de las FARC.

Allí hay niños muriéndose por enfermedades prevenibles y curables, pero que no pueden salir, precisamente porque si salen se les asesina; o no tienen condiciones por la distancia en que viven. Son comunidades, familias que viven en riesgo constante; que están muriendo de hambre, no pueden salir a pescar, ni a cazar por miedo a los combates, y a la amenaza constante en la que se han convertido las minas antipersonales sembradas en su territorio. Hay minas antipersonales por todas partes, cadáveres y muertos.

Además de los cuerpos encontrados la Minga pudo establecer por testimonios de la comunidad que este territorio es un verdadero cementerio colectivo, en el lugar pueden hallarse mas de 20 cadáveres de personas desaparecidas en el desarrollo del conflicto. Por esta razón esta zona la hemos declarado como sitio Sagrado.

Constatamos, también, la fuerte militarización que en vez de proteger a la población civil, compromete a la gente para recoger informaciones y pone en riesgo la vida de las comunidades. Las acciones militares vulneran a la comunidad, pues les intimidan, les quitan sus bienes; sus alimentos, animales y en ocasiones les agreden física y verbalmente

Las acciones de los actores armados ilegales y las fuerzas militares del Estado en le territorio Awá violan el derecho internacional humanitario, vulneran los derechos humanos de las comunidades y afectan nuestra autonomía como pueblo en este sentido:


Antecedentes

En el Resguardo Tortugaña Telembí, municipio de Barbacoas, departamento de Nariño, como en casi toda la región es conocida la presencia constante de actores armados en territorio del Pueblo Indígena Awá, las guerrillas de las FARC y ELN, merodean la región, estos quieren imponer sus políticas allí y siembran pánico en las comunidades, del mismo modo loo hacen bandas armadas al servicio del narcotráfico y del paramilitarismo como "Los Rastrojos". A esto se suma la presencia de las fuerzas militares, que incrementando los factores de riesgo para las comunidades del pueblo Awá.

El pasado mes de febrero las FARC retuvieron a unas 17 personas de la comunidad Awá de Tortugaña Telembi, hombres y mujeres, quienes fueron llevadas, torturadas y luego asesinadas en la quebrada denominada El Hojal de la comunidad el Bravo. Según informaciones de la comunidad, los días 5 y 6 de febrero de 2009 se presentaron enfrentamientos entre el ejército y el grupo armado. De este grupo de personas 11 fueron asesinados, el resto, aún permanecen desaparecidos.

Luego de los hechos algunas familias indígenas Awá se encuentran confinadas, y otras 400 personas se desplazaron al Predio el Verde, en le corregimiento El Diviso, de allí han salido a otras partes por lo menos unas 200 personas, ya que la atención humanitaria del gobierno es ineficaz y no responde al enfoque diferencial establecido en las leyes para atender a nuestros pueblos.

La Minga

Después de conceder un plazo a las FARC para que entregara los cuerpos de las víctimas y al gobierno para que entregara los resultados de las investigaciones que debió realizar frente a los hechos ocurridos y al no tener respuesta por ninguna de las partes, las autoridades, pueblos y organizaciones indígenas decidimos realizar esta Minga Humanitaria; unas 500 personas salimos deciden reunirse el día lunes 23 de marzo del 2009, Más de 700 indígenas, algunos compañeros periodistas independientes y de medios alternativos y dos funcionarios de la Defensoría Delegada para Minorías Étnicas iniciamos esta Minga, el pasado 23 de marzo, que concluyo respondiendo a su objetivo propuesto.

La minga ha logrado su objetivo, ha logrado establecer el paradero de de ocho hermanos Awá. Ahora se le entregara la información pertinente a las autoridades competentes del Estado para que ellos hagan su trabajo de rescate de los muertos. Logramos, en OCHO DÍAS, lo que el Estado y sus fuerzas, y otras instituciones no pudieron hacer en casi dos meses.

Esta Minga Humanitaria ha sido un acto de lucha por la memoria por la verdad y para romper con la impunidad. Esto nos ratifica que el movimiento indígena tiene capacidad y convicción política para llevar a cabo acciones humanitarias efectivas. En nuestro propósito de recuperar los cuerpos de nuestros hermanos Awá jugó un papel preponderante la unidad de nuestros pueblos y nuestro movimiento.

La disciplina de nuestra guardia, la orientación de nuestras autoridades, el respaldo de las distintas regionales -respaldo político y la presencia física en el territorio, el acompañamiento directo a los Awá, el respaldo de otras instituciones y personas y el apoyo espiritual de nuestros sabios, médicos tradicionales y mayores fue fundamental en los resultados obtenidos.

La efectividad de nuestra Guardia llevo, incluso, a la comisión técnico - forense de la Procuraduría General a solicitar su protección para realizar su trabajo en la zona

Condenamos el conflicto armado y los actos de violencia

Condenamos la sevicia con que actuaron las FARC al degollar, torturar y asesinar a nuestros hermanos Awá, entre ellos dos mujeres embarazadas de entre siete y ocho meses de gestación, asesinar niños antes de nacer para justificar una revolución es un hecho infame y repudiable desde todo punto de vista.

En algunas regiones del país las FARC, grupo revolucionario está cometiendo estos crímenes de guerra, de lesa humanidad; semejante barbarie como el asesinato de mujeres, de niños antes de nacer en nombre de la revolución, justificándolo bajo un contexto de guerra.

Condenamos también la actuación de otros actores armados, guerrilla del ELN, paramilitares y Los Rastrojos, quienes violan los derechos humanos de nuestras comunidades y vulneran nuestra autonomía como pueblos.

Cualquier acto de violencia que cometan los actores armados venga de donde venga será condenado y denunciado por nuestra organizaciones y organizaciones de DDHH.

En este sentido exigimos que se condenen a los autores materiales e intelectuales que cometieron este acto de barbarie contra nuestras comunidades.

Aclaramos que los cuerpos encontrados no estaban minados, tal como lo manifestó el ejército. No había cuerpos minados

Responsabilidad del Estado

Rechazamos también la militarización del territorio Awá, que pone en riesgo la vida y la integridad física, cultural y territorial de las comunidades indígenas. Rechazamos también las fumigaciones con glifosato que el gobierno adelanta en la zona y que destruye los cultivos de los cuales deriva la subsistencia de las comunidades Awá, destruye el medio ambiente y produce brotes de enfermedades.

Rechazamos la estrategia del gobierno para romper con el movimiento indígena, mientras desde nuestro pueblos construimos y defendemos la vida, el gobierno busca dividirnos con el argumento de que somos politiqueros, o como lo señaló en un consejo comunitario el año pasado que los indígenas somos terroristas y hasta ofreció precio por la cabeza de nuestra autoridades y líderes.

El Estado, también es responsable por acción y por omisión, por acción en la medida que involucra a la población civil en el conflicto mediante las políticas de recompensa, por la militarización del territorio y los sitios sagrados del Pueblo Awá, en este caso, por los sobrevuelos constantes que atemorizan más a la comunidad, y por las fumigaciones aéreas, que no sólo destruyen los cultivos de coca, sino también los cultivos de los cuales las comunidades derivan su sustento.

Por omisión actúa el Estado en la medida que no interviene con programas de inversión social, hay un abandono total del gobierno en atención en salud, educación, vías de acceso a la zona, no hay servicios básicos... También incurre en omisión en la medida que no hay medidas de seguridad para las familias que viven confinadas por las confrontaciones armadas y por las minas antipersonales. La militarización que es la propuesta del gobierno lo que ha hecho es poner más en riesgo a la población civil.

Exigencia y propuesta

Exigimos al gobierno nacional poner en marcha lo más urgente posible con todos los medios y recursos necesarios el Plan de Salvaguarda para el Pueblo Awá. Exigimos garantías y acompañamiento humanitario para el retorno de los desplazados a sus territorios.

Exigimos al gobierno nacional cumplir con las recomendaciones hechas por Naciones Unidas en lo referido a pueblos indígenas y que asuma su responsabilidad en la atención social que le corresponde brindar a las comunidades del pueblo Awá cuya situación es inhumana por las condiciones de abandono en que viven.

A las FARC exigimos no involucrar a nuestras comunidades en su accionar, y que no asesinen a personas indefensas como nuestros hermanos Awá

A las organizaciones de carácter humanitario nacionales e internacionales, esperamos de ellos que su ayuda humanitaria no se limite sólo a los lugares zonas de fácil acceso, sino que apoyen iniciativas como estas que son realmente las que llegan a zonas donde la gente vive en crisis humanitaria muy profunda. Nos preocupa seriamente que algunos organismos cuya función es humanitaria en vez de apoyar hayan dudado de esta labor y que la minga haya mostrado claramente que en esa situación hay que apoyar

Llamamos a organizaciones, pueblos y comunidades indígenas a mantener la unidad y la resistencia por la defensa de los pueblos. Invitamos a seguir construyendo la unidad del movimiento indígena a pesar de que el gobierno quiere dar al traste con el movimiento indígena, quiere acabarlo, sobre todo el que está agrupado en la ONIC. Fortalecer la unidad, mantener la disciplina, la formación y no dejar solos a nuestros pueblos que tienen situaciones difíciles; hay que acompañarlos, hacer la solidaridad real y no de palabra.

Hacemos un llamado a los medios de comunicación que juegan un papel fundamental en el desarrollo de la democracia de un país, para que entreguen una información precisa y que no desfavorezca o afecte a la población vulnerada; al desvirtuar o tergiversar la información puede, incluso, poner en riesgo la vida e integridad de nuestros pueblos.

Agradecemos mucho a todas las organizaciones, entidades y personas que apoyaron esta minga.

De hoy en adelante los pueblos y organizaciones indígenas emprenderemos una acción permanente de defensa de la dignidad de nuestros pueblos; lo haremos en el orden nacional e internacional para señalar con toda claridad que vivimos genocidio; asistimos a una barbarie, por un lado se justifica en nombre de la Seguridad Democrática, en nombre del desarrollo, de la democracia. Pero por otro lado se justifica en nombre de un supuesto cambio, de una supuesta revolución pero que nos parece inhumana cuando se destruye la posibilidad de la vida y se condena a quienes no se someten a sus intereses.

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