Por estos dÃas, los diferentes movimientos y partidos polÃticos están definiendo sus listas de candidatos para los próximos comicios electorales del 12 de marzo de 2006. Uno de estos, es el Movimiento de Autoridades IndÃgenas de Colombia, AICO cuyas principales apuestas son la defensa del Derecho Mayor, el Derecho de la Madre Tierra y en general de los derechos fundamentales de todos los colombianos. Por esa razón conformaron recientemente su lista a la Cámara de Representantes por Bogotá.
Aunque participan diferentes sectores sociales, el fuerte de esta lista son las mujeres, quienes vienen liderando diferentes procesos organizativos de sus pueblos en materia de salud, educación, derechos territoriales, entre otros. La sensibilidad femenina se ve reflejada en las nuevas propuestas polÃticas y al igual que la tierra, que es mujer y madre, le aportará frescura y espiritualidad a la contienda electoral.
Este es el caso de Edith Bastidas, quien tiene un claro convencimiento de la importancia del papel de las mujeres en los diferentes espacios, tanto en las comunidades como en los escenarios nacionales en donde se decide las polÃticas que afectan al paÃs. Bastidas, quien encabeza la lista de AICO para la Cámara de Representantes, en la casilla 101, manifestó a Actualidad Étnica, que “mi postulación desde un principio ha contado con el respaldo de las autoridades indÃgenasâ€.
Edith Bastidas afirmó que siguiendo los principios del movimiento polÃtico que la respalda, trabajará en tres grandes lÃneas de acción: derechos humanos y paz; defensa de la Madre Tierra y la soberanÃa alimentarÃa y los derechos de la mujer y la niñez, éste último es uno de los tema de gran interés para la dirigente indÃgena puesto que su mayor inspiración es su hijo de tan dos años, Jaizareama (que significa el espÃritu ya es fuerte).
Originaria del resguardo de Ipiales en Nariño, Edith Bastidas siempre ha tenido una firme orientación hacia los problemas sociales que afectan especialmente a su pueblo, por eso decidió estudiar derecho, sin desconocer que las leyes verdaderas son las de la Madre Naturaleza y los Pueblos IndÃgenas.