Hacer una evaluación de la Década Internacional de los Pueblos Indígenas implica, necesariamente confrontar los objetivos trazados por las Naciones Unidas con la realidad que viven nuestros pueblos. Esa confrontación nos muestra claramente, para el caso de los pueblos indígenas de Colombia, que a pesar de la importante legislación que favorece nuestros derechos y territorios, en general la situación de nuestros pueblos ha empeorado en todos los ordenes. Eso nos lo muestra constantemente las estadísticas, los informes de prensa y obviamente nuestro proceso organizativo.
Los propósitos de la Resolución 48/163, de 21 de diciembre de 1993, de declarar el “Decenio Internacional de las Poblaciones Indígenas del Mundo (1995-2004)” cuya meta era la cooperación internacional para la solución de los problemas con que se enfrentan los pueblos indígenas en esferas tales como los derechos humanos, el medio ambiente, el desarrollo, la educación y la salud y por ello su lema es "Las poblaciones indígenas - Una nueva alianza".
Dentro de esa meta se trazaron como objetivos: “educar a las sociedades, sean indígenas o no acerca de la situación, las culturas, los idiomas, los derechos y las aspiraciones de las poblaciones indígenas” Así como “la promoción y la protección de los derechos de las poblaciones indígenas y su capacitación para elegir opciones que permitan conservar su identidad cultural, sin dejar de participar en la vida política, económica y social, con pleno respeto de sus valores culturales, idiomas, tradiciones y formas de organización social”
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Otro de los objetivos del Decenio consistía en que se siguieran aplicando las recomendaciones relativas a las poblaciones indígenas formuladas en todas las conferencias internacionales de alto nivel,
Todos estos objetivos muy loables y necesarios. Pero y debemos tomarlo como experiencia para que sea tenida en cuenta dentro de las conclusiones no se tomo en cuenta que este también fue el decenio de la profundización de la globalización y la imposición de los modelos económicos promulgados por el neoliberalismo impulsados por los organismos multilaterales, de los cuales son voceros principales los estados fuertes que hacen parte del Sistema de naciones Unidas, como EU, Inglaterra, Australia e Irlanda, entro otros que se oponen a la principal aspiración nuestra, la cual es la de ser reconocidos como pueblos con el derecho a la Autonomía y a la Autodeterminación.
Por ello sí bien se ha puesto en boga discursos sobre la diversidad en los cuales las poblaciones indígenas somos el centro de ellos, por el hecho de que una de nuestras características más notables es la riqueza excepcional de nuestras tradiciones, saberes y técnicas, así como la decidida voluntad que nos anima de transmitirlos a las generaciones futuras y por ello seguimos poseyendo la clave de conocimientos tradicionales, únicos sobre el medio ambiente natural en este decenio lo que hemos visto es la avanzada de las multinacionales y de los organismos multilaterales por apropiarse de nuestros conocimientos.
Si bien se han dado “progresos importantes” en nuestras condiciones de vida estas siguen siendo precarias.. Somos pueblos muy vulnerables,, por las amenazas derivadas del conflicto interno que vive nuestro país, al punto de que hay pueblos indígenas al borde de la extinción, que ha implicado el desplazamiento de nuestros pueblos, la muerte de autoridades, desarticulación de nuestros pueblos y la afectación de nuestros territorios por las campañas de fumigación a los cultivos de uso ilícito. Todo ello hace que sea real la discriminación social, económica, política y cultural hacia nuestros pueblos.
De otra parte se siguen impulsando en el plano regional, políticas y planes como Plan Puebla Panamá, Plan Colombia, Iniciativa Andina, que son el soporte para la implementación del ALCA y los TLC. Todos ellos, funestos para los proceso de autonomía y la territorialidad de los pueblos indígenas. Derechos estos que están en la base de nuestras luchas y debe ser ratificados por la declaración que signe el sistema de Naciones Unidas.
Por todo lo anterior para la Organización Nacional Indígena de Colombia ONIC acoge y asume la declaración de Tepoztlán, del 12 de octubre de 2004 en particular en que continua siendo un desafío, la construcción de Estados democráticos, inclusivos, interculturales, equitativos sobre la base de un pacto social genuino, que reconozca el derecho a la libre determinación de los pueblos indígenas expresado a través de las diversas formas de autonomía o autogobierno que los pueblos indígenas promueven, en el marco de los nuevos modelos de Estado. Estas transformaciones requieren de la voluntad política de los Estados que se expresa de la redistribución del poder político y reorientación de los recursos presupuestarios, que permitan el desarrollo y el ejercicio pleno de los derechos colectivos de los pueblos indígenas, especialmente la libre determinación.
El proceso de lucha y el establecimiento de la Década, nos ha dejado a los pueblos indígenas lecciones y nuevas perspectivas. El nuevo escenario internacional demanda de los pueblos indígenas, un reforzamiento de sus estrategias, la rearticulación de espacios de concertación y reconstrucción de nuevos paradigmas, desde los niveles comunales-locales, nacionales y globales, garantizando la generación y ejercicio de autoridad, cohesión territorial, reconstitución de pueblos, que en conjunto constituyen la fortaleza de los autogobiernos; considerando el rol de las mujeres indígenas y el compromiso en la formación integral, espiritual y política de las nuevas generaciones.
En ese sentido le queremos compartir con los demás hermanos presentes que si bien estos escenarios internacionales son una oportunidad para avanzar en la materialización de una nuevas relaciones entre los estados, las distintas sociedades con los pueblos indígenas. Por otro lado no debemos olvidar una tarea fundamental cual es la de fortalecer la unidad y los procesos de resistencia y movilización de nuestros pueblos.. En ese sentido debemos de establecer unos escenarios y espacios de discusión sobre políticas externas que nos afectan pero igual para construir la Agenda propia de los Indígenas en América Latina
La ONIC hace un llamado para que todos los dirigentes indígenas que actúan en los distintos escenarios estén articulados a sus Pueblos y organizaciones con el fin de desarrollar acciones de incidencia de manera conjunta y orgánica y así contribuir a que estos espacios de representación tengan validez y sean validadas por sus bases y superar así los vacíos que hemos tenido durante esta década.
Para finalizar hacemos un llamado a todos los organismos y Agencias de Cooperación internacional para que generemos un nuevo marco de relaciones con los pueblos Indígenas que conlleve el reconocimiento de su autonomía y, autoridad pues muchas veces por toda la tramitología y el laberinto burocrático esta no llega a las bases ni arroja resultados efectivos y pertinentes para los pueblos indígenas.