1. América latina y el caribe y los derechos del pueblo Palestino
Para un latinoamericano es fácil comprender y compartir la lucha del pueblo palestino para liberar sus territorios ocupados, ejercer el derecho de retorno a las tierras de las que fuera desplazado por la fuerza, así como el de la autodeterminación y el de establecer su propio Estado independiente en Palestina, bajo la dirección política de la organización que ha creado libremente, la OLP.
La entendemos porque nuestras luchas por la independencia política iniciadas hace 200 años aún no han terminado, pues existen casos como el de Puerto Rico, que está bajo dominio colonial de Estados Unidos, o el de las Islas Malvinas, ocupadas por Gran Bretaña. Para los pueblos de América Latina y del Caribe la independencia de Puerto Rico y la soberanía de Argentina sobre las Islas Malvinas son compromisos históricos irrenunciables.
Hace 500 años, con el llamado descubrimiento de América, se iniciaron la conquista y sojuzgamiento de la población aborigen y el comercio de esclavos negros. Los conquistadores ejecutaron atroz genocidio contra los indígenas. Cientos de miles de esclavos negros murieron en el proceso. La explotación de unos y otros en las minas de oro y plata y en el aprovechamiento de los recursos naturales transfirió a Europa incalculables riquezas que acrecentaron la acumulación originaria que impulsó el desarrollo capitalista y el de las sociedades occidentales. El progreso de Europa fue posible, entre otras razones, por el sojuzgamiento y explotación de América y por la esclavización de indígenas y negros.
Pero recordemos que nunca los indígenas americanos ni los esclavos negros aceptaron su sojuzgamiento. Unos ejemplos lo ilustran: en 1511, 19 años después de la llegada de Cristobal Colón, se dio la primera sublevación indígena en Puerto Rico, guiada por el cacique "Guaynabá"; en 1519 comenzó la de "Enriquillo", indígena de la isla La Española (que correspondía al territorio actual de República Dominicana y Haití, N. de A..); el 26 de diciembre de 1522, ahí mismo, ocurrió la primera rebelión de esclavos negros en América. Tempranamente comenzó la rebelión de los pueblos latinoamericanos y del Caribe. Figuras legendarias iluminan esa historia: Bayamo en Panamá; Hatuey en Cuba; el negro Miguel y el cacique Guaicaipuro en Venezuela; Colocolo, Caupolicán y Lautaro en Chile; el esclavo negro Domingo Bioho en Colombia; Yanga en México; Ganga Zumba en Brasil; Túpac Amaru en el Perú, para sólo mencionar unos pocos casos.
En la batalla por su independencia y por la creación de los Estados nacionales, América Latina y el Caribe han aportado significativas experiencias a la liberación y autodeterminación de los pueblos. En Haití se constituyó en 1804 la primera república negra soberana del mundo, que decretó la libertad de los esclavos y dio apoyo militar y económico a nuestras guerras de independencia. Los ejércitos libertadores que comandó Simón Bolívar lo integraron combatientes originarios de toda América Latina y el Caribe. No había fronteras en las luchas por la libertad.
Sin embargo, desde su independencia América Latina y el Caribe han sido sometidos a toda clase de intervenciones militares, políticas y económicas por los Estados Unidos: México fue despojado de gran parte de su territorio entre 1845 y 1853 e invadido en 1916; Colombia soportó constantes desembarcos armados en el siglo XIX; Estados Unidos intervinieron en la guerra de independencia de Cuba, la ocuparon de 1890 a 1902, de 1906 a 1909 y sufrió agresiones armadas en 1912 y en 1961 después del triunfo de la revolución socialista; Puerto Rico está ocupado por los Estados Unidos desde 1890; Panamá ha tenido presencia militar norteamericana y padece la ocupación del Canal y de la zona territorial aledaña desde 1903; Nicaragua fue invadida por Estados Unidos en 1909 y ocupada de 1912 a 1925 y de 1926 a 1933. Es víctima de agresión militar y de la CIA desde 1979 por el triunfo de la Revolución Popular Sandinista; Haití fue invadida y ocupada de 1915 a 1934; República Dominicana lo fue también desde 1916 hasta 1924 y luego en 1965; Guatemala fue víctima de la agresión militar en 1954; en 1973 fue derrocado el gobierno de Salvador Allende en Chile, con intervención de la CIA y del gobierno de Estados Unidos; Granada, un país de solo algo más de 100 mil habitantes fue invadido en 1983 por el gobierno Reagan. Para América Latina y el Caribe el peligro del imperialismo norteamericano no es una historia literaria sino una realidad ininterrumpida de piratería, terrorismo de Estado y agresiones. Es por eso que sentimos como nuestra la lucha del pueblo palestino, sometido también a la agresión, al despojo y a la muerte.
2. Legitimidad del derecho de rebelión
Esa historia explica el apoyo de los pueblos latinoamericanos y del Caribe al pueblo palestino y a las decisiones de las Naciones Unidas que le reconocen sus derechos inalienables. Ambos pueblos han ejercido y ejercen legítimamente el derecho de rebelión para alcanzar su independencia, autodeterminación y soberanía.
Nunca antes la causa de un pueblo estuvo tan amparada por el derecho internacional como lo está la del palestino. Todo el sistema jurídico vigente, los tratados, pactos y convenios que regulan la vida de la comunidad internacional, así como los acuerdos, resoluciones y mandatos de las Naciones Unidas, que constituyen la voluntad política y jurídica de los Estados Miembros, protegen los derechos del pueblo palestino. De manera insistente la Asamblea General de las Naciones Unidas ha reconocido y proclamado los derechos inalienables del pueblo palestino a la libre determinación, la independencia y la soberanía nacionales, el derecho a regresar a sus hogares, el derecho a establecer un Estado independiente dentro de fronteras seguras e internacionalmente reconocidas, que es la expresión y materialización objetiva y jurídica de la existencia de una nación. También la Asamblea General ha hecho reconocimiento de la Organización para la Liberación de Palestina, OLP, como único y legítimo representante del pueblo palestino.
Sin embargo, los gobiernos de Israel no solo se han colocado en todo tiempo en actitud de contumacia y desafío al derecho internacional y a las decisiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas sino que han incurrido en toda clase de actos terroristas y de crímenes contra la población palestina de los territorios ocupados. El mundo entero se estremeció de espanto cuando la televisión mostró unos soldados de Israel que a golpes de piedras, cascos metálicos y patadas quebraban los huesos a un par de adolescentes palestinos indefensos. Yo mismo escribí en aquella ocasión: "De esta monstruosidad a la restauración de los hornos crematorios utilizados por Hitler contra los judíos, dentro de los sistemas criminales de las autoridades de Israel contra los palestinos de Gaza y Cisjordania, no hay sino un solo paso, que parece está dispuesto a dar el gobierno israelí. ¡Qué vergüenza!" (EL MUNDO, Medellín, Colombia, marzo 5 de 1988).
En verdad, ha sido puesta en marcha una política genocida de exterminio del pueblo palestino, que no se detiene ante los ancianos ni ante los niños. Todo lo dicho es lo que ha determinado que el pueblo palestino haya recurrido legítimamente a la lucha armada para hacer respetar y conquistar sus derechos que son inalienables e irrenunciables. Por tales razones los levantamientos y la sublevación en los territorios ocupados de Palestina tienen la legitimidad que les otorga el derecho internacional y la Carta de las Naciones Unidas, al tiempo que la conducta de las autoridades de Israel es contraria al ordenamiento jurídico universal y representa un retorno a prácticas de la época del nazismo hitleriano. Política y jurídicamente tienen igual legitimidad los levantamientos en los territorios palestinos ocupados, que la resistencia de franceses, holandeses, checoslovacos, polacos o belgas contra la ocupación del nazismo alemán.
3. Israel y estados unidos quebrantan el derecho internacional
Así como los gobernantes de Israel han quebrantado el derecho internacional y los acuerdos de la Asamblea General de las Naciones Unidas, el gobierno de los Estados Unidos ha bloqueado y paralizado la acción del Consejo de Seguridad para obligar a las autoridades israelíes a respetar los derechos del pueblo palestino. La pretensión de la administración Reagan de expulsar a la OLP de sus actividades ante las Naciones Unidas no solo representó una violación flagrante de los pactos constitutivos y de funcionamiento de ese organismo internacional sino una posición de apoyo a la política agresiva del régimen de Israel y a su rebeldía contra las resoluciones de las Naciones Unidas.
De este modo Israel y Estados Unidos se han colocado contra el derecho internacional. Para los latinoamericanos esto no es nuevo. Los gobernantes de Israel han dado apoyo y suministrado armas a los regímenes fascistas y despóticos de América Latina, como el de Pinochet en Chile; el de Somoza, primero, y luego a los mercenarios de la "contra" en Nicaragua y a las dictaduras militares. A su vez, el actual gobierno de Estados Unidos se ha negado a cumplir la sentencia de la Corte Internacional de La Haya que le ordenó poner fin a todas las acciones de agresión militar, económica, diplomática y política contra Nicaragua e indemnizar a esta pequeña nación por los daños económicos y materiales que esas agresiones le ha causado.
4. El conflicto regional del Medio Oriente amenaza la paz
Es bien conocido que el centro del conflicto del Medio Oriente es la agresión de los gobiernos de Israel contra el pueblo palestino con la complicidad de las autoridades norteamericanas. Además, la llamada "doctrina Reagan" del "neoglobalismo" estimula y aviva los conflictos regionales como un medio para estar presentes militarmente en los más remotos sitios del mundo y para impulsar su carrera armamentista. Tal ocurre con el conflicto del Medio Oriente. Es lo que pasa también en América Central. En uno y otro caso el gobierno norteamericano obstaculiza y sabotea los esfuerzos para acordar una paz justa. En el Medio Oriente ha impedido la solución del conflicto palestino dentro del marco de las decisiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas. En Centroamérica ha saboteado los esfuerzos de paz impulsados por "CONTADORA" y los "Acuerdos de Esquipulas".
5. Los levantamientos en los territorios Palestinos ocupados
El momento culminante de la valiente lucha del pueblo palestino por sus derechos inalienables es el de los actuales levantamientos en los territorios ocupados. Como se ha dicho antes, son acciones legítimas respaldadas por el derechos internacional y la Carta de las Naciones Unidas. La represión despiadada del gobierno de Israel ha inducido a un mayor apoyo de la opinión pública mundial a la causa del pueblo palestino. Estos levantamientos han tenido, además, efectos políticos, culturales y nacionales trascendentales: han afianzado y consolidado la conciencia, el espíritu, la identidad cultural y la unidad nacional del pueblo palestino; han vigorizado la unidad de las organizaciones, fuerzas nacionales e instituciones palestinas en los territorios ocupados; han dado oportunidad a la juventud y al pueblo palestino en general de mostrar que no solo están en capacidad de conducir la resistencia y levantamiento en los territorios ocupados sino que han creado organizaciones y comités populares y de base que muestran su capacidad para organizar, dirigir y administrar el Estado nacional palestino bajo la dirección de la OLP.
6. Urgencia de convocar una conferencia internacional de la paz
Posiblemente nunca antes se presentó un momento más oportuno para la convocatoria de una CONFERENCIA INTERNACIONAL POR LA PAZ DE CONFORMIDAD CON LA RESOLUCION 38/58 C DE LA ASAMBLEA GENERAL DE LAS NACIONES UNIDAS, con la participación de las partes involucradas en el conflicto, incluyendo la OLP y el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, todos ellos en las mismas bases y con iguales derechos. Ciertamente, al escribir esta exposición – 13 de agosto de 1988 – se dan las siguientes circunstancias favorables: a) el mundo vive una atmósfera de paz y de solución de los conflictos por la vía de las negociaciones políticas; b) pese a los esfuerzos en contra de los sectores guerreristas de EE.UU., los acuerdos Reagan-Gorbachov sobre destrucción de misiles de alcance medio y corto constituyen un trascendental primer paso hacia el desarme y el cese de la carrera armamentista, que son las mayores aspiraciones de la humanidad; c) la presencia de CONTADORA, la formación del GRUPO DE LOS OCHO (México, Panamá, Colombia, Venezuela, Perú, Brasil, Uruguay y Argentina) y los ACUERDOS DE ESQUIPULAS, constituyen un esfuerzo importante para la paz concertada en América Central, a pesar de la oposición y sabotajes de la administración Reagan; d) la decisión de la Unión Soviética de retirar sus tropas de Afganistán para resolver mediante negociaciones ese conflicto; e) los acuerdos Irak-Irán, bajo el auspicio de las Naciones Unidas, para un cese del fuego y para encontrar formulas de paz entre esas dos naciones; f) el avance de las negociaciones para que cesen las agresiones de Sudáfrica contra Angola y se abra paso la independencia de Namibia, son todos acontecimientos que muestran que la humanidad y la opinión pública internacional quieren la paz y el arreglo de los conflictos regionales por el sistema de los acuerdos políticos entre las partes comprometidas. Es lo que hace urgente la pronta convocatoria de una CONFERENCIA INTERNACIONAL DE LA PAZ DENTRO DEL MARCO DE LA RESOLUCION 38/58C DE LA ASAMBLEA GENERAL DE LAS NACIONES UNIDAS.
Es lo que se requiere para resolver la cuestión palestina. Los levantamientos en los territorios ocupados muestran que ni la represión, ni el terrorismo de las autoridades de Israel podrán someter ni esclavizar el pueblo palestino. Que para evitar la generalización del conflicto es urgente una solución política negociada a través de las Conferencia Internacional propuesta.
Pero ante la negativa de Israel a someterse a las decisiones de las Naciones Unidas y frente a su empeño en seguir aplicando la represión, la acción militar y el terrorismo de Estado contra el pueblo palestino, es indispensable que las Organizaciones No Gubernamentales y los amantes de la convivencia y de la paz se movilicen en todo el mundo en demanda de la convocatoria de esa Conferencia Internacional de la Paz. Conociendo bien como conocemos el poder de los agentes del gobierno de Israel en el mundo occidental y en América Latina, es imprescindible que esa movilización de los pueblos y de la opinión pública se dirija a los gobiernos, particularmente a los de los Estados que integran el Concejo de Seguridad, pues es este organismo internacional el que por la conducta de uno de sus miembros, los Estados Unidos, no han podido hacer cumplir a Israel las resoluciones de la Asamblea General. En este sentido, corresponde gran responsabilidad e inmensa tarea al propio pueblo norteamericano que ha sido capaz de obligar a sus propios gobiernos a tomar el camino de la paz.
La convivencia civilizada de la humanidad, más allá de las ideologías y sistemas políticos y sociales, y la paz mundial requieren y reclaman como un requisito fundamental que la bandera de la OLP ondee alegremente, libre, soberana y orgullosa en el Estado palestino soberano e independiente.
Muchas gracias.
* APOLINAR DÍAZ-CALLEJAS, doctor en Derechos y Ciencias Políticas, escritor, Ex ministro de Estado, antiguo Senador de la República, Presidente del Comité Colombiano de Solidaridad con los Pueblos de América Latina, miembro del Comité Ejecutivo de la Asociación Latinoamericana para los Derechos Humanos, ALDHU, Vicepresidente del Foro Internacional de Enlace de las Fuerzas de Paz, Coordinador de Divulgación de la COPPPAL.