Durante el bloqueo del Puente Internacional de Rumichaca, frontera con Ecuador, realizado el pasado lunes 9 de agosto por indígenas del Cabildo de Ipiales, departamento de Nariño, a raí­z de una conflictiva interna de la organización, fue detenido por la Fuerza Pública el actual gobernador de es pueblo, Wilson Morales.

 

Los Cabildos Indígenas de la Etnia de los Pastos, Zona Ipiales, se declararon en sesión permanente hasta que la Fiscalia deje en libertad al gobernador indígena, quien fue sindicado de terrorismo, secuestro e intento de homicidio.

 

Según manifestaron en comunicado público los cabildantes de Aldana, Males, Córdoba, Yarumal, San Juan, Aldea de María y Pupiales, “al cabildo de Ipiales se le ha desconocido su legitimidad y se le ha negado las transferencias propiedad de ese resguardo”. Además, aseguraron que esta situación obligó a la etnia a realizar un paro que terminó en desórdenes como resultado de la infiltración de elementos extraños a esa organización indígena, dejando como consecuencia la retención del líder indígena.

 

Ante esta situación, los Pastos manifestaron: "Nos declaramos en sesión permanente y convocamos a todas las organizaciones indígenas del orden nacional e internacional, a senadores, representantes, alcaldes, concejales y diputados indígenas defensores del estado plural y democrático de derecho para que respalden a la comunidad indígena y al cabildo de Ipiales”.

 

El comunicado finaliza pidiendo la libertad inmediata del gobernador Morales y los demás miembros de su comunidad retenidos "injustamente" durante el paro cívico.

 

La toman del Puente Internacional

 

Desde las tres de la mañana hasta las tres de la tarde del lunes, los Pastos se tomaron el Puente Internacional de Rumichaca, protestando en contra de una decisión oficial que obliga al cabildo a realizar nuevamente las elecciones para escoger gobernador de esa etnia. Según el dirigente indígena Cornelio Inagán, la División de Etnias, la Gobernación de Nariño y la Alcaldía, en una reunión que sostuvieron en el mes de julio, en aras de solucionar el conflicto decidieron hacer cumplir una directriz que se impartiera en el mes de diciembre por parte de la Instancia Oficial Central en el sentido que las elecciones se hicieran con el censo del 99. La Comisión analizó ese documento y resolvió que las elecciones no respondían a dicha directriz y que para evitar se continúe con el problema, lo más sano era que se hiciesen nuevas elecciones.

 

Por su parte, el senador indígena, Efraín Tarapúes, manifestó a medios locales que el conflicto que se presenta en el resguardo de Ipiales se debe básicamente: “al deterioro de los hombres que tienen responsabilidad pública cuando tratan de asumir los derechos colectivos de las comunidades y nos aprovechamos de la autonomía y la ingenuidad de las mismas. Nos adueñamos de esa autonomía colectiva y tratamos de hacerla visible simplemente en lo individual”. El dirigente indígena añadió que es lamentable la situación del resguardo de Ipiales en donde las comunidades sufren un deterioro de autonomía y que ojalá con el tiempo la etnia pueda resolver esos impases internos y puedan colocar una autoridad realmente transparente que defienda totalmente los derechos de la comunidad y la autonomía colectiva.

 

Ante los problemas surgidos a raíz de las elecciones de diciembre pasado, el Dane se comprometió a realizar un nuevo censo pero sus representantes dijeron que éste solo se podría llevar a cabo  a mediados de 2005.

 

A la protesta de los aborígenes, se sumaron las de los vendedores y trabajadores informales, quienes aprovecharon el bloqueo para reclamar sus derechos al trabajo en la frontera.

 

 

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