Minga por la vida, la justicia, la alegría, la autonomía y la libertad.
Movilización contra el proyecto de muerte.
Por un pla de vida de los pueblos.
Principios:
Este es un mensaje de convocatoria desde los pueblos indÃgenas que tiene raÃces en nuestra voz y nuestra memoria colectiva, pero que no pretende imponerse. Los pueblos necesitamos solidaridad recÃproca y unidad, caminar juntos para defender la vida, la justicia, la alegrÃa, la autonomÃa y la libertad. Partimos de estos principios:
. Lo que sucede hoy en nuestro paÃs y en nuestros territorios es grave, no da espera y debemos movilizarnos de inmediato.
. La situación de emergencia se debe a un problema de fondo y por eso la acción inicial es parte de una lucha a mediano y largo plazo.
. Las movilizaciones urgentes no son el comienzo ni el final del camino, sino una etapa del proceso que se propone construir en minga alternativas indÃgenas y populares para que otro paÃs justo, democrático, respetuoso y en paz sea posible.
. Es contrario a la verdad que este Gobierno haya alcanzado o esté logrando la paz, la justicia y el bienestar y que ande por buen camino. Ya estamos sumergidos en la guerra y en una crisis sin precedentes que empeoran con las polÃticas que se vienen implementando con el falso argumento de superarlas.
. Las comunidades, organizaciones y pueblos indÃgenas vivimos en carne propia esta realidad y por eso queremos que el paÃs y el mundo sepan que estamos inconformes con el modelo que se implementa en nuestro paÃs y con sus consecuencias.
. Como pueblos ancestrales autónomos rechazamos la intención y la práctica irresponsable y criminal del Gobierno que pretende involucrarnos en la guerra imponiéndonos la disyuntiva de colaborar con las fuerzas armadas o de lo contrario, ser perseguidos y criminalizados como presuntos colaboradores de la insurgencia. En vez de protegernos, el Gobierno y las fuerzas militares son un factor de terror y maltrato en contra de nuestros pueblos.
. Igualmente, una vez más rechazamos la arrogancia, el autoritarismo, la intimidación, los abusos y los crÃmenes cometidos por la insurgencia contra nuestra organización y nuestras comunidades.
Reconocemos, respetamos y compartimos la inconformidad y la lucha de otros sectores y procesos populares y nos comprometemos a coordinarnos y a trabajar en unidad y solidaridad recÃproca con ellos desde nuestra autonomÃa.
. Rechazamos por principio y por experiencia cualquier intento de cooptación, apropiación, manipulación o explotación de nuestro proceso.
. Nos distanciamos de quienes aseguran que solo es posible el desarrollo y el bienestar aplicando las fórmulas y las recetas del mercado multinacional global. El deterioro de las condiciones de vida y la creciente pobreza e inseguridad de los pueblos es evidencia de lo contrario. Como pueblos indÃgenas reconocemos en estas promesas la versión actualizada de la vieja estrategia de exterminio y dominación que vienen aplicando desde la conquista. Recurrentemente nos han dicho que por nuestro bien debemos ser exterminados y que no hay lugar para nosotros en el presente ni en el futuro. Hoy como siempre reiteramos que no hay presente ni habrá futuro sin nosotros porque defendemos la vida, el equilibrio y la armonÃa. Aseguramos con el peso de nuestra experiencia que sà hay alternativas y es necesario que las encontremos reuniéndonos según nuestros usos y costumbres para soñar y trabajar juntos y desde lo propio consolidar nuestros Planes de Vida.
. Rechazamos las medidas legislativas y administrativas, los programas, planes y proyectos impulsados impulsadas por el gobiernos y las empresas privadas nacionales y multinacionales sin consulta previa ordenada por la ley 21/91 y que afectan a los pueblos indÃgenas y sus territorios.
. El triunfo de la vida sobre la muerte depende de que la fuerza de las armas sea superada por la unidad de las conciencias. La única manera de superar la pesadilla de horror que ocupa el poder es educar, madurar y liberar la conciencia de la gente en defensa de la vida.
. Como siempre, hemos consultado y seguiremos escuchando a los mayores para saber que nos acompaña nuestra fuerza espiritual ancestral en equilibrio y armonÃa con todos los seres de la vida.
Objetivos de la Minga
Es necesario hacer claridad en algunos aspectos relacionados con los objetivos planteados. Aunque se hacen unas exigencias inmediatas, estas son inseparables e integrales a los objetivos de largo plazo que se persiguen con la Minga. Tener éxito frente a las exigencias urgentes no es el propósito de la Minga. En este sentido también es necesario aclarar que con la marcha y con la movilización inicial no termina la Minga. Teniendo en cuenta estas clarificaciones, se plantean los siguientes objetivos:
Para el Movimiento IndÃgena hacia adentro:
Convocar una Minga que respondiendo a la grave amenaza que representa para la vida de las comunidades indÃgenas la agresión neoliberal que enfrentamos, nos comprometa con un proceso de formación y lucha que nos lleve a hacer conciencia de la agresión, resistirla y construir alternativas de vida desde lo propio.
Desde el Movimiento IndÃgena hacia fuera:
Plantear exigencias de carácter urgente encaminadas a detener polÃticas, procesos y proyectos que amenazan la supervivencia y la seguridad de nuestros pueblos, organizaciones y comunidades.
Establecer instancias y mecanismos de articulación y convergencia con otros procesos y organizaciones populares que nos posibiliten trabajar y actuar unidos para fortalecer la resistencia y construir alternativas que hagan posible un paÃs diferente.
Fortalecer la solidaridad recÃproca con pueblos y procesos de las Américas y del mundo que comparten la resistencia y nuestra lucha por un mundo posible y necesario.
La Historia es Memoria que Muestra el Camino:
Desde nuestro origen somos pueblos de la vida. Nacimos con todos los seres vivos. Nuestros Dioses nos enseñaron a convivir en el territorio para defender el equilibrio y la armonÃa. Somos pueblos ancestrales y originarios. Los conquistadores trajeron a estas tierras su proyecto de muerte. Vinieron con afán de robarse la riqueza y explotarnos para acumular. El Proyecto de Muerte es la enfermedad del egoÃsmo que se vuelve odio, guerra, mentiras, propaganda, confusión, corrupción y malos gobiernos. Los pueblos indÃgenas somos pueblos en RESISTENCIA. No nos han dejado descansar. En cada época de agresión utilizaron estrategias diferentes para exterminarnos o someternos. Siempre nos tocó defendernos empezando por descubrir lo que habÃa detrás de la máscara de mentiras y promesas con las que llegaron a robarnos y matarnos, según ellos “por nuestro bienâ€. Para cada agresión hemos tenido que diseñar otra forma de resistencia. Aquà estamos y aquà nos quedamos. Tuvimos que resistir al conquistador asesino con las armas. En la colonia usamos las letras y la religión para llegar al monarca y obtener reconocimiento para nuestro territorio. En la república impedimos que nos convirtieran en esclavos de terratenientes rescatando primero nuestra conciencia milenaria de indÃgenas y levantándonos desde el hambre y el dolor para recuperar nuestras tierras. Nos unimos alrededor de una plataforma de lucha sustentada sobre los principios de UNIDAD, TIERRA Y CULTURA. Rescatamos la TIERRA DE LA GENTE PARA LA GENTE. Luego nos comprometimos con avanzar hacia la AUTONOMÃA a través de la reflexión, la conciencia y la participación para formarnos como GENTE PARA LA TIERRA con formas de gobierno e instituciones propias. Pero ahora reconocemos una amenaza mayor y nos corresponde organizarnos para resistirla y pervivir.
En cada época nos solidarizamos con otros pueblos oprimidos y excluidos con quienes compartimos la lucha y el sufrimiento y también recibimos solidaridad a manos llenas. Recogemos en la memoria de la historia una cosecha de gratitud y unidad que nos ha costado mucho. Por eso sabemos que no estamos solos para enfrentar la mayor amenaza que hemos sufrido hasta el momento. Comprender y enfrentar las estrategias del proyecto neoliberal requiere que sumemos capacidades, compartamos conocimientos y trabajemos juntos. Llamamos de nuevo a todos los pueblos y organizaciones a que nos levantemos al mismo tiempo y paso a paso cada vez más unidos y numerosos, por nuestros derechos y por el de cada pueblo.
Con la misma fuerza con la que rechazamos la agresión neoliberal, rechazamos también la imposición por las armas de ideologÃas, la intimidación, la represión y las ordenes autoritarias del movimiento insurgente que pretenden negarnos la identidad como pueblos e irrespetan y violentan nuestra libertad para resistir y rebelarnos con autonomÃa.
La memoria nos enseña y nos muestra el camino: todos resistimos juntos la agresión que nos maltrata, pero cada uno respeta la diversidad y la diferencia para que la tierra del futuro sea un tejido de conciencias colectivas y de autonomÃas en equilibrio y armonÃa con todos los seres de la vida.
Lo Urgente Reclama Movilización Inmediata
EL RIESGO ACTUAL ES GRAVE. ESTAMOS OBLIGADOS A HACER EXIGENCIAS PARA DETENER PROYECTOS EN CURSO QUE AMENAZAN NUESTRAS CONQUISTAS Y NIEGAN NUESTROS DERECHOS. LA MINGA SE INICIA CON UNA MOVILIZACIÓN PACÃFICA. NOS LEVANTAMOS EN CONTRA DE:
La Guerra y a la Represión.
Señalamos y rechazamos lo siguiente:
- La implementación de la PolÃtica de Seguridad Democrática en nuestro territorio.
- El irrespeto y violación al Derecho Constitucional de nuestros pueblos en el territorio autónomo, lo mismo que a la jurisdicción y a las autoridades propias.
- Los atropellos y las violaciones a los derechos humanos y al Derecho Internacional Humanitario que vienen cometiéndose de manera sistemática y creciente contra nuestro pueblo.
- La presión por parte del Presidente y del Gobierno para involucrar nuestra organización, nuestros lideres y a la Guardia IndÃgena en el conflicto armado.
- La represión, intimidación, irrespeto a nuestras autoridades y territorios, atropellos y maltratos por parte de la insurgencia.
- El uso de la población civil como escudo en zonas de conflicto y la transformación de pueblos y veredas en escenarios de combate.
- La intimidación, las amenazas, el irrespeto, la intromisión en nuestros asuntos internos y a nuestras autoridades, lideres y comuneros por parte de la policÃa y de las fuerzas armadas, incluyendo amenazarnos permanentemente con la llegada de paramilitares.
- Las acusaciones falsas a nuestra organización, lideres y comuneros de responder ordenes y colaborar con la insurgencia.
- El desmantelamiento progresivo por parte del Gobierno de programas y polÃticas necesarias para la protección de la vida y la realización de nuestros derechos colectivos y de los derechos humanos.
- El desarrollo e imposición de polÃticas y proyectos económicos y productivos que amenazan con destruir la naturaleza y la vida en nuestros territorios.
- También rechazamos la intimidación, el abuso y las acciones criminales por parte de la insurgencia contra nuestros mayores, lideres y comuneros, pretendiendo someternos o castigarnos como colaboradores de las fuerzas armadas del Estado.
- El paquetazo de La Contra Reforma Constitucional que impone el Gobierno para entregarle el paÃs y su gente a intereses económicos globales.
- Pretenden quitarnos la tutela como defensa de derechos populares y colectivos para convertirla en un instrumento para la protección de comerciantes, empresas y mercaderes.
- Nos imponen el estatuto de muerte y terror que llaman antiterrorista, para privarnos de libertad y para matar, arrestar y desplazarnos con impunidad como lo vienen haciendo.
- Modifican el artÃculo 286 de la Constitución para quitarnos el derecho ancestral al territorio que es nuestro desde el comienzo de la vida.
- Pretenden imponer la re-elección para que el Presidente que es agente de la muerte complete el trabajo de someternos.
- Aprueban una ley de Alternatividad Penal que garantiza la impunidad de los paramilitares y los remunera por sus crÃmenes.
- Dan prioridad a los planes económicos sobre el bienestar de los pueblos, privatizan las instituciones públicas y acaban con la salud, la educación, la vivienda, la justicia y todo lo que obliga al Estado a proteger la vida y los derechos del pueblo.
- Nos cierran los espacios de participación y decisión.
- Los Tratados de Libre Comercio y el Ãrea de Libre Comercio de las Américas que se negocian a espaldas del pueblo para convertir nuestro paÃs en un componente de la máquina productiva de las multinacionales. Cuando lo firmen, nada será nuestro. Nada. Quieren patentar toda la vida en este paÃs para hacer negocio con ella. Ni lo que comemos, ni la tierra donde nacimos y de donde venimos, ni nuestros hijos que pasaran a ser esclavos, ni nosotros mismos convertidos en esclavos y extranjeros en lo que era nuestro paÃs. Los que negocian nos dicen que es inevitable esta entrega y esta muerte porque ellos van a recibir pago a cambio de entregar lo que es nuestro.
Nuestra agenda de lucha incluye unas demandas inmediatas, pero simultáneamente propone y convoca alianzas populares amplias a partir de esta movilización para diseñar y poner en marcha una agenda popular de corto, mediano y largo plazo.
Demandas y Objetivos Inmediatos.
1. Frente a la Represión y la Guerra:
. Iniciar de inmediato los procesos que lleven a una salida negociada al conflicto armado.
. Establecer procesos de negociación en el ámbito regional y nacional en donde los representantes y las propuestas de paz de las organizaciones indÃgenas y populares tengan un carácter protagónico.
. Cese al fuego y acuerdo humanitario con mediación y supervisión de organismos internacionales con credibilidad y legitimidad.
. Verdad, Justicia y Reparación Integral a las comunidades, familiares y vÃctimas del conflicto.
. Acompañamiento, observación y solidaridad internacional permanentes en el territorio.
. Replantear el supuesto proceso de negociación con los paramilitares para evitar la impunidad, garantizar que sea real y transparente y proceder en justicia contra quienes han financiado, promovido y participado en estas actividades desde dentro y fuera del Estado.
. Respeto, garantÃas y recursos para el manejo autónomo y solidario de los recursos, instituciones y servicios públicos y colectivos esenciales para garantizar la vida, el bienestar y la seguridad de la población (salud, educación, justicia, vivienda).
. Liberar las corporaciones públicas, en particular a las ambientales, del control clientelista y corrupto al servicio de intereses particulares y ponerlas bajo la orientación democrática y transparente de organizaciones comunitarias con adecuado respaldo técnico.
. Suspender inmediatamente las fumigaciones e impulsar erradicación concertada de los cultivos de uso ilÃcito.
. Respeto al derecho fundamental a la consulta previa a los pueblos indÃgenas con la ley 21/91 y en consecuencia derogatoria inmediata del decreto 1320 de 1998.
2. Frente al Paquetazo de las Contrarreformas Constitucionales.