El Movimiento IndÃgena de América, reunido el pasado 12 de octubre en la ciudad de México, calificó como un “fracaso†la Década de los Pueblos Indios declarada por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en 1994, y que finalizará dentro de dos meses, en la medida que los avances, “en su gran medida limitadosâ€, se estancaron porque los estados y gobiernos incumplieron los objetivos y metas, ante “la falta de voluntad polÃticaâ€.
En esta reunión, convocada por el Programa México Nación Multicultural, de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), y la Fundación Rigoberta Menchú Tum, los 20 lÃderes indÃgenas asistentes plantearon la necesidad de que se proclame un nuevo decenio para estos pueblos, donde sea el Foro Permanente de Pueblos Indios de la ONU el encargado de dar seguimiento al cumplimiento de lo ahà plasmado, con una agenda que debe ser determinada por los propios pueblos originarios.
Por otro lado, para los lÃderes nativos uno de los nuevos actores que entró ha incidir en la vida y pervivencia de estos pueblos son las empresas trasnacionales. La estrategia denunciada fue que estas empresas están negociando con los indÃgenas: “lo que aumenta su vulnerabilidad, sobre todo por la inexistencia de un marco jurÃdico que proteja sus derechos, al estar trabada -por falta de consensos- la declaración de la ONU de los derechos de los pueblos indiosâ€.
Sin embargo, los representantes de los pueblos indios de Canadá, Estados Unidos, Colombia, Ecuador, Argentina, Panamá, México, Perú, Brasil, Bolivia, Belice, Honduras, Costa Rica, Guatemala y Nicaragua que asistieron a la reunión, coincidieron en que los avances que se produjeron durante este periodo se centraron en la institucionalización en el sistema de Naciones Unidas, como fue la instauración del relator de derechos humanos de los pueblos indios y del Foro Permanente, y que instituciones como el Banco Interamericano de Desarrollo y el Banco Mundial ya tienen consejeros indios, “si bien en el caso de esta última institución ha habido retrocesos en lo que se refiere a sus polÃticas respecto a los pueblos originariosâ€.
Representación nacional
Colombia estuvo representada por el Presidente de la Organización Nacional IndÃgena (ONIC), Luis Évelis Andrade, quien pudo socializar y recibir el total respaldo de la Asamblea “Minga Continental†ante la grave situación que viven los pueblos nativos del paÃs, acorralados por un conflicto armado que poco a poco los diezma y desaparece.
Finalizada la exposición de Andrade, la Asamblea redacto la siguiente declaratoria, titulada: “Compañeros y compañeras indÃgenas y demás sectores sociales de Colombiaâ€:
- Que pese las esperanzas depositadas en el Decenio y a las recomendaciones del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos y pese a los avances constitucionales, en Colombia la situación en materia de Derechos Humanos y Colectivos, especialmente en lo referido a los Pueblos IndÃgenas sigue siendo crÃtica y dramática como lo ha señalado el Relator Especial para los Derechos Humanos y Libertades Fundamentales de los Pueblos IndÃgenas, debido a la falta de aplicación de la Constitución y de las leyes, a la implementación de megaproyectos, a algunas polÃticas de Estado y a la acción de los actores armados.
- Que es legÃtima la lucha y la movilización que ustedes vienen desarrollando por la defensa de la Constitución y el Estado Social de Derecho. Que igualmente es legÃtima la movilización en contra de la negociación del TLC, de espalda al pueblo, ya que afecta a la soberanÃa nacional, la territorialidad, la autonomÃa, el conocimiento y demás derechos de toda la población.
- Igualmente que las iniciativas regionales, como Plan Pueblo Panamá, Plan Colombia y Plan Dignidad, ocultan oscuros intereses de polÃticas externas de las multinacionales y son un pretexto para legitimar el intervensionismo militar y garantizar la implantación de megaproyectos en nuestros territorios que incrementarán la violación a los Derechos Humanos y colectivos, asà como el desplazamiento forzado de numerosas comunidades.
- Que la militarización de los territorios y la criminalización de la protesta social ha incrementado y seguirá incrementado la violación a los Derechos Humanos, tanto por los actores ilegales como las fuerzas del Estado. Por tanto ante todo proyecto de muerte, no queda otro camino que el de fortalecer la unidad del movimiento indÃgena y social, fortalecer los procesos de resistencia, la movilización y la solidaridad continental de los excluidos con sus propuestas de vida y construcción de sociedades pluralistas respetuosas de la diferencia, en la cual prime la fuerza de la palabra, la verdad y el respeto de los derechos de los pueblos para la solución de las contradicciones sociales y polÃticas.
Este documento, firmado por todos los representantes indÃgenas: “refleja la voz y el sentir de todos los pueblos representados, quienes estaremos atentos a las actuaciones de los gobiernos en relación con las demandas y derechos de nuestros hermanos y otros sectores socialesâ€.
Finalmente la Asamblea envió una voz de aliento y apoyo al movimiento indÃgena colombiano, a las marchas y movilizaciones que han protagonizado en las últimas semanas: “en defensa de los Derechos Humanos, los Derechos Colectivos, la defensa de la Constitución Nacional de Colombia, la AutonomÃa de los pueblos, la soberanÃa nacional y los procesos de paz basados en los principios de verdad, justicia y reparaciónâ€.