Cayendo la tarde de ayer fue enterrado en el cementerio Jardines de Ecce Homo, ciudad de Valledupar, el lÃder indÃgena Kankuamo Freddy Antonio Arias, asesinado el pasado martes cuando, montado en su bicicleta, se dirigÃa a su residencia.
Esa violencia desmedida y demencial se ensañó de manera especial contra los Kankuamos, una de las cuatro etnias de la Sierra Nevada de Santa Marta, que desde el año 2000 hasta la fecha ha enterrado a 170 de sus miembros.
Muchos aún tienen presente las palabras de Freddy, cuando hace dos semanas, en el marco de la Mesa Nacional de Paz, relató la situación de su pueblo en calidad de coordinador de derechos humanos de la Organización IndÃgena Kankuama.
En ese escenario recordó a todos sus compañeros caÃdos y las razones que explican el por qué de la violencia contra las etnias de la Sierra Nevada, que no tienen un fin distinto que desplazar a los pobladores de una región donde se proyecta el desarrollo de distintos proyectos de infraestructura.
De ahà que su muerte provocara entre las organizaciones indÃgenas, sociales y de derechos humanos un enfático rechazo y un contundente cuestionamiento a las acciones adelantadas por el gobierno nacional en materia de derechos humanos para pueblos indÃgenas.
“¿De qué han servido los Consejo Comunitarios y Consejos de Seguridad que se han realizado en la Sierra Nevada con los más altos mandos militares, con los ministros de Defensa y con el propio Presidente abordo?â€, sostuvo el Comité Ejecutivo de la ONIC, quien recordó el incumplimiento por parte del gobierno para proteger la integridad de los Kankuamos, según lo estipulado por la Corte Interamericana de Derechos Humanos de la OEA.
Al respecto, el Colectivo de Abogados “José Alvear Restrepoâ€, recuerda que la Corte “decreto el 5 de julio Medidas Provisionales a favor de la etnia a solicitud de la ONIC y el Colectivo de Abogados. En su decisión, el Tribunal Interamericano constató el incumplimiento de las Medidas Cautelares decretadas por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y ordenó al Estado colombiano adoptar sin dilación las medidas necesarias para proteger la vida y la integridad de los miembros de la etnia Kankuamaâ€.
Ese incumplimiento también fue denunciado a través de una misiva por Antonio Jacanamijoy Tisoy, Vicepresidente del Foro Permanente para las Cuestiones IndÃgenas de la ONU, ante el Secretario General de Naciones Unidas, Kofi Annan, solicitándole de paso su intervención ante el presidente Ãlvaro Uribe Vélez para que las medidas determinadas por la Corte se adopten y se cumplan.
“Su excelencia, en Colombia, en los últimos tiempos, han venido sucediendo masacres, desplazamientos, desapariciones, entre otras violaciones, contra la mayorÃa de nuestros pueblos indÃgenas, como los sucedidos con los hermanos Wayuú, los Nukak Makú y los hermanos Kankuamos de la Sierra Nevada de Santa Marta, al cual me voy a referir con más detenimiento pues este pueblo sigue sufriendo una situación violatoria de los derechos humanos (...)â€, recalcó el dirigente indÃgena.
Dentro de las manifestaciones de rechazo también se cuestionó el proceso de negociación que la administración del Presidente Uribe adelanta con los principales comandantes de las Autodefensas en Santa Fe de Railito, departamento de Córdoba.
Los dirigentes indÃgenas no comprenden la posición del gobierno que, frente a caso como el secuestro de José Gneco condicionan la negociación para conseguir su liberación, pero guarda silencio frente a la masacre de 12 indÃgenas Wayuú en BahÃa Portete (Guajira), el asesinato sistemático de 50 indÃgenas Wiwa y la muerte de 170 indÃgenas Kankuamos.
“¿Es que los indÃgenas no valemos nada para el gobierno nacional? ¿Es que nuestra sangre no cuenta? ¿Cómo es posible que una semana después de que los comandantes de las autodefensas se presentaran en el Congreso de la República, pidieran perdón a Dios por los crÃmenes cometidos y buena parte de nuestro parlamento los aplaudiera al unÃsono en un hecho indignante, estemos enterrando a un hermano por causa de sus balas, y el gobierno guarde silencio cómpliceâ€, afirmó el senador Gerardo JumÃ.
El senador Jesús Enrique Piñacué fue todavÃa más contundente, clamando para que el cuerpo de Freddy Antonio fuera trasladado a la misma mesa de negociación. “Soy de la posición de llevar el cadáver de Freddy y ponerlo en el primer retén de las autodefensas para que se lo coman o para que expliquen cuál es la razón polÃtica para que pretendan hundir nuestra existenciaâ€, indicó el senador caucano.
Por su parte, la ONIC solicitó directamente a la OEA condicionar el proceso de negociación si no hay un compromiso real de las autodefensas para detener los asesinatos contra los indÃgenas. Además invocan para que el organismo verificador le exija al gobierno investigar y determinar la responsabilidad del grupo armado ilegal en los distintos hechos que enlutan al movimiento indÃgena, “toda vez que la masacre contra el pueblo Kankuamo y Wayuú no puede quedar en el olvido y la impunidadâ€.
Otras reacciones
Cabildos Mayores Emberá KatÃo
El asesinato de Freddy Arias demuestra una vez más la polÃtica de exterminio y etnocidio al que hemos sido sometidos los pueblos indÃgenas y en general las minorÃas étnicas de nuestro paÃs. La intolerancia y el acallamiento de las voces de los pueblos que reclaman sus justos derechos es desde hace mucho tiempo una estrategia sistemática y metódica de aniquilamiento.
Asociación Wayúu Püutchipu
Mientras los paramilitares dialogan con los dirigentes en Santa Fe de Rialito, siguen cometiendo asesinatos selectivos contra nuestros hermanos Kankuamos de la Sierra Nevada de Santa Marta y además, siguen desplazando a nuestros hermanos Wayuú de su territorio.
DefensorÃa del Pueblo
Este y todos los crÃmenes contra los pueblos indÃgenas en el paÃs no pueden quedar en la impunidad, más aún si hay medidas provisionales de la CIDH en el caso de los kankuamos.
Asociación de Cabildos IndÃgenas del Cauca
Este asesinato se une a larga lista de dirigentes y comuneros del Pueblo Kankuamo que haciende aproximadamente a 92 indÃgenas asesinados en los últimos años. Esta situación de violación de Derechos Humanos al Pueblo Kankuamo habÃa sido ya denunciado ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos quienes decretaron inmediatamente activar las medidas cautelares a las personas en riesgo desde Septiembre del año anterior. Medidas que se volvieron ineficaces ante la alta situación de riesgo y violencia, situación a la cual la población indÃgena decide dirigirse ante otros organismos a fin de garantizar la integridad fÃsica y cultural de la comunidad.
ALDHU
ALDHU exhorta al Gobierno colombiano a adoptar medidas inmediatas para la protección del pueblo kankuamo y demás pueblos indÃgenas de Colombia. A los actores armados no estatales a respetar a la población civil y cumplir con lo estipulado en el Protocolo II y el ArtÃculo 3 común a los Convenios de Ginebra.
Alianza Social IndÃgena
Responzabilizamos al gobierno colombiano en cabeza del señor Presidente y a sus Instituciones encargadas de velar por la vida e integridad de nuestros pueblos indÃgenas, al igual que la de los demás colombianos, de hacer cumplir con las órdenes de protección y garantÃas impartidas por la Corte por éste y otros crÃmenes.
Tanto en la plaza Francisco el Hombre en Valledupar – anfitriona del tradicional Festival Vallenato – como en la Plaza de BolÃvar de Bogotá se celebraron actos conmemorativos, que, además, permitieron expresar el rechazo y el dolor que los pueblos indÃgenas de Colombia siente por lo que propios y extraños consideran como un etnocidio. Las cifras soportan la afirmación, toda vez que en los últimos diez años han sido asesinados 719 indÃgenas (Fundación Hemera).