Organizaciones de derechos humanas asentadas en la región de San José de Apartado, Chocó, occidente colombiano, denunciaron una serie de acciones violentas contra sus pobladores, entre indÃgenas y afrocolombianos, que van desde amenazas hasta el bloque de alimentos, medicinas y aislamiento de los habitantes cometidas por grupos paramilitares que operan en la zona.
Según la Corporación Justicia y Paz el pasado martes 12 de octubre, a eso de las 5 de la tarde, un grupo de cinco paramilitares que se encontraban en el terminal de transporte intermunicipal de Apartadó, se acerco al carro que en ese momento se disponÃa a salir con destino a San José y le ordenaron a sus tripulantes que se bajaran con todas las mercancÃas y alimentos que llevaban. Acto seguido les dijeron a los campesinos que no iban a dejar pasar nada para San José y si no entendÃan con todas las advertencias que han hecho matarÃan a quien lo llevará, asà mismo tampoco dejarÃan sacar productos de la comunidad, amenazaron además con que cada camión que transporte productos de la comunidad serÃa desocupado y matarÃan a la persona que lo condujera.
De igual forma denunció la actitud permisiva de la Fuerza Pública, en especial de la Brigada XVII del Ejército, al permitir el accionar de grupos paramilitares en el casco urbano de Apartadó.
“Estos graves atentados mediante los cuales se permite y posibilita el accionar de los grupos paramilitares o se realizan amenazas y ataques directos en contra de la población civil por el simple hecho de su pertenencia a la Comunidad de Paz, evidencian la falta de interés por parte del gobierno nacional por otorgar la plenitud de garantÃas para evitar que este proceso de paz sea objeto de exterminio y para tomar las decisiones tendientes a desarticular el accionar coordinado que se presenta entre la fuerza pública y los grupos paraestatalesâ€.
La Comunidad de Paz de San José fue creada en marzo de 1997 con el propósito de evitar ser vÃctima de acciones criminales provenientes de los diferentes actores armados que hacÃan parte de la confrontación librada en la región de Urabá, entre los departamentos de Chocó y Antioquia.
Precisamente la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) dispuso el 17 de diciembre de 1997, medidas cautelares a favor de los miembros de la comunidad de paz de San José de Apartadó, en consideración a que 43 de sus integrantes fueron asesinados desde que los miembros de dicha comunidad declararon su neutralidad en marzo del mismo año.
“El 12 de diciembre de 1997, a poca distancia de la base militar que tiene instalada la Brigada XVII en el camino que conduce del municipio de Apartadó al corregimiento de San José de Apartadó, dos de los miembros de la indicada comunidad, DarÃo Georgia y Dayla Patricia Zúñiga, fueron desaparecidos, sin que hasta la fecha se haya vuelto a tener noticia de ellosâ€, (CIDH).
Sin embargo, los grupos armados que operan en esa zona han hecho caso omiso a dichas medida en tal medida que, denuncia Justicia y Paz, desde el 97 a la fecha la comunidad de paz fue vÃctima de 330 crÃmenes de lesa humanidad, más de 130 homicidios, saqueos, torturas, desapariciones, violaciones, amenazas, desplazamientos forzados, destrucción de bienes, entre otros hechos que tienen sumidos a sus habitantes en la desesperación, el terror y el hambre.
Es de suma urgencia que el gobierno nacional tome medidas concretas y certeras, de no corto plazo, que ayuden a recomponer el tejido social de esta comunidad anclada en medio de la selva húmeda del Chocó, además de controlar y sancionar actitudes permisivas por parte de la Fuerza Pública y el Ejercito, hechos que han sido denunciados sistemáticamente por los grupos étnicos del paÃs.